Academia

© Gracia Morales 2001

(Adaptación de FORMULARIO QUINIENTOS VEINTIDÓS, de Gracia Morales, Premio Internacional de Texto Breve Fundación Ciudad de Requena 2000)

VOZ EN OFF: Señoras, señores… Sólo faltan tres minutos para las nueve A. M., y como cada mañana queremos darles nuestra más cordial bienvenida. Confiamos plenamente en que todo esté ya dispuesto para el comienzo de una fructífera jornada laboral. No olviden fichar en el buzón que se les ha asignado, cuyo nombre aparecerá correctamente impreso en la zona inferior de los recuadros establecidos para tal función. Ya saben que queda terminantemente prohibido hacerlo en otro lugar y que se sancionará a quienes intenten fichar más de una vez o a quienes sobrepasen la velocidad permitida. No hace falta, ya lo sabemos, pero nosotros de todos modos les recordamos la necesidad imperiosa de que todo esté perfectamente colocado en sus mesas. Los bolígrafos negros… a la derecha, ¿los rojos?… a la izquierda, los verdes… arriba, y si a alguien le queda todavía un bolígrafo azul, que lo tire inmediatamente a la papelera. Comprueben que todos sus lápices tienen punta, que se han lavado las manos y que su tarjeta identificativa está correctamente colocada.
Señoras, señores queda un minuto treinta segundos para las nueve A. M. Es la hora de refrescar nuestro decálogo de oro para el perfecto funcionamiento de estas oficinas: uno, la cabeza siempre alta; dos, los hombros atrás, más, más, así está mejor…; tres, la voz clara y bien timbrada, pronunciando todas las eses, especialmente las finales; cuatro, estornudar sólo cuando sea absolutamente necesario; cinco, tener en cuenta que los ciudadanos son también personas y debemos tratarles como tales; seis, no perder los estribos; siete, mantener una actitud firme y decidida, pero no demasiado, un poco de modestia tampoco viene mal, haga como que escucha atentamente, con un ligero toque de misterio y seducción; ocho, mantener en todo momento la distancia de seguridad; nueve, en caso de detectar a un posible I.L.S., avisar inmediatamente a Seguridad; y diez, ir la baño al menos una vez cada tres horas.
Señores, señoras, las puertas se abrirán en quince segundos. Confiamos en su eficiencia, eficacia, disposición y habilidades. Ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno…

(Timbre.)
(Lugar: sección veinticinco A La FUNCIONARIO 1 se encuentra depilándose las cejas. Suena el teléfono. Ella se detiene y contesta.)

FUNCIONARIO 1: ¿Sí? (Pausa.) Sí, soy yo... Dime. (Pausa.) ¿Otra vez? ¿Por dónde te has quedado? (Pausa.) Equis (Pausa.) Eso he dicho, equis. (Pausa.) De nada.

(Cuelga y vuelve a su actividad. Un momento más tarde, vuelve a sonar el teléfono.)

FUNCIONARIO 1: ¿Sí?… (Pausa.) ¿Todavía no has acabado? (Pausa.) No, no me lo digas: el Barça - Rácing... (Pausa.) ¡Ah, ¿no?! ¿Y qué has puesto? (Pausa.) ¿Uno, verdad? (Pausa.) ¡¿Verdad?! (Pausa.) ¿Dos? ¿Pero es que te has vuelto...? (Pausa.) ¿En crisis? ¿Qué dices?; si la semana pasada machacó al Oviedo… (Pausa.) Oye, no sé cómo puedes dejar que tus gustos personales... (Pausa.) Haz lo que quieras. Es tu quiniela... (Pausa.) Entonces, ¿para qué me llamas? (Pausa.) ¡Ah! ¡El Valencia sí y el Barça no! ¡Con el Barça no tengo derecho a opinar! (Pausa.) ¡Si te pones a insultarme, te cuelgo! (Pausa.) ¿Qué entiendes? Vamos a ver, ¿qué entiendes si vas a poner dos? (Pausa.) ¡Claro que soy objetiva! Me baso en las estadísticas. (Pausa.) ¡En estadísticas! Y estadísticamente el Barça es mucho mejor equipo que el Rácing... (Pausa.) Yo tengo mis métodos. Métodos serios. Y va a ganar el Atleti…. (Pausa.) Sí, al Valencia, ¿no era eso lo que querías saber? Pues eso. El Barça gana al Rácing y el Atleti al Valencia. Ya lo verás. Ya lo verás. Y dejémoslo ya, que me estás entreteniendo tontamente.

(Cuelga y vuelve a su actividad anterior. Entra ANTONIO, un hombre de unos cuarenta y tantos, vestido de traje. Trae un abrigo y un paraguas en un brazo, un maletín en el otro y varios papeles en las manos. Se le ve medio despistado. Finalmente se acerca a la mesa de la FUNCIONARIO 1.)

ANTONIO: Disculpe.
FUNCIONARIO 1: Sí, dígame.
ANTONIO (Mostrándole los folios que lleva en la mano.) : ¿Esto es aquí?
FUNCIONARIO 1 (Interrumpe su actividad para echarle un vistazo a los papeles.) : No. Debe ir a la sección veinticinco B.
ANTONIO: ¿La veinticinco B?
FUNCIONARIO 1: Eso es. Ésta (Señala su mesa.) es la veinticinco A.
ANTONIO: ¿Y dónde queda...?
FUNCIONARIO 1: ¿No le han dado a usted un plano abajo, en Información?
ANTONIO: No. Pero, ¿queda muy lejos la sección...?
FUNCIONARIO 1 (Con indignación.) : ¡Para que estarán esos inútiles ahí abajo si no saben siquiera...! Mire, vuelva usted a la primera planta y dígales de mi parte...
ANTONIO (Confundido.) : Yo sólo le preguntaba...
FUNCIONARIO 1: Ya, ya. Si la culpa no es suya. (Regresa a su actividad anterior.) Vuelva, vuelva abajo. A Información. Que le den el croquis del edificio y así no tendrá problemas.
ANTONIO: Está bien. Gracias.

(ANTONIO sale llevando dificultosamente los papeles, el abrigo, la carpeta, etc. Pausa.
Lugar: sección veinticinco B. La FUNCIONARIO 2 se encuentra rellenando un papel cuidadosamente. Descuelga el teléfono, marca cuatro números y espera.)

FUNCIONARIO 2: Soy yo… (Pausa.) Cansado… (Pausa.) No. Esa no puede ser. Sólo tiene cuatro letras… (Entra ANTONIO, cargado como antes, pero ahora con un folleto, donde mira una y otra vez, como si siguiera las instrucciones de un mapa. Así, llega hasta la mesa de la FUNCIONARIO 2, quien ni siquiera lo mira.) Exhausto; no.
ANTONIO (Para hacerse notar): ¡Ejem, ejem!
FUNCIONARIO 2 (A ANTONIO, sin mirarle): Espere un momento que ahora le aviso. (Al teléfono.) ¿Maltrecho?; tampoco. Ni rendido, claro. (Pausa. ANTONIO se aleja un poco de la mesa y abre el períódico.) Sólo cuatro… Difícil, ¿verdad?… (Pausa.) De acuerdo, hasta ahora.

(Cuelga y vuelve a su actividad anterior.)

ANTONIO (Leyendo para sí.): Expedientado el empresario que contrató a los ecuatorianos muertos en Lorca… Descubierto en Ceuta un túnel donde ocultaban a inmigrantes… "Los inmigrantes accedían a través de una entrada oculta bastante alejada…"
FUNCIONARIO 2: ¿Es conmigo?
ANTONIO: No, sólo leía…
FUNCIONARIO 2: Ya.

(La FUNCIONARIO 2 deja su actividad y le hace una señal para que se acerque. Éste deja de leer cierra el periódico y va hacia la mesa.)

ANTONIO: ¡Cómo está el país!
FUNCIONARIO 2: Bueno, como siempre…
ANTONIO: ¿Ésta es la sección veinticinco B?
FUNCIONARIO 2: La misma.
ANTONIO: Me habían dicho que esto...

(Le da los papeles. La FUNCIONARIO 2 los mira durante un momento, asintiendo con la cabeza.)

FUNCIONARIO 2: Efectivamente... Aquí es... Ajá... Ajá... Siéntese.
ANTONIO: Verá... es que yo... Tengo un poco de prisa, ¿sabe?
FUNCIONARIO 2: Ya. Pero esto lleva su tiempo. Tenemos que asegurarnos de que todo está en regla. Es mejor que se siente.
ANTONIO (Obedece.) : De acuerdo...

(Silencio. El FUNCIONARIO 2 sigue revisando los papeles, mientras que ANTONIO mira hacia un lado y otro. De vez en cuando le echa una ojeada a su reloj.)

FUNCIONARIO 2: ¿Y el formulario quinientos veintidós?
ANTONIO: ¿El formulario qué?
FUNCIONARIO 2: El quinientos veintidós. No lo veo por aquí.
ANTONIO: ¿No es ninguno de esos?
FUNCIONARIO 2: Creo que no. Voy a revisarlos de nuevo...

(Suena el teléfono.)

FUNCIONARIO 2 (A ANTONIO.) : Disculpe un momento. (Descuelga.) Sección veinticinco B. (Pausa.) No, esa no puede ser… (Pausa.) Porque sólo tiene cuatro, ya te lo he dicho… (Pausa.) ¿Es que te crees que no sé contar? ¡Ah!, se me olvidaba: la segunda es una a… (Pausa.) Seguro… Porque la cuatro vertical, flanco, es ala. A. (Pausa.) De acuerdo… (Cuelga.) (A ANTONIO.) : ¿Decíamos que le faltaba?
ANTONIO: Todavía no sabemos si falta...
FUNCIONARIO 2: Sí. Sí que falta. Falta sin lugar a dudas. (Pasando folios.) El doscientos veintiocho..., el cincuenta y nueve..., ¿el dieciocho? ¿Le han dicho que trajera el dieciocho?
ANTONIO: Sí...
FUNCIONARIO 2 (Rompiéndolo.) : El dieciocho no es necesario para este trámite. Pero el quinientos veintidós, sí. Ése es imprescindible.
ANTONIO: ¿Imprescindible?
FUNCIONARIO 2: Eso es. Imprescindible. ¿Conoce usted algún sinónimo de cansado que tenga cuatro letras?
ANTONIO: ¿Cómo dice?
FUNCIONARIO 2: No puede ser ni agotado, ni exhausto... De cuatro letras.
ANTONIO: Pues no sé...
FUNCIONARIO 2: Relleno.
ANTONIO: ¿Cansado y relleno?
FUNCIONARIO 2: No, hombre, relleno, el quinientos veintidós. Debe usted traerlo relleno.
ANTONIO: ¿Y dónde puedo conseguir uno?
FUNCIONARIO 2: Pues, precisamente ayer se me acabaron los quinientos veintidós. Tal vez en la sección veinticinco H.
ANTONIO: ¿En la veinticinco H?
GUSTAVO: Sí. Allí suelen tener de todo… ¿Le habrán dado abajo...?
ANTONIO: Tengo el plano, sí...
FUNCIONARIO 2: Hagamos una cosa. Para que no invierta usted más tiempo del necesario, voy a asegurarme de que en la veinticinco H van a darle un quinientos veintidós. (Descuelga y comienza a marcar.) ¿Le parece?
ANTONIO: Todo lo que sea para acabar antes...
FUNCIONARIO 2: ¿Sección veinticinco H? (Pausa.) ¿Os queda ahí algún quinientos veintidós? Es para mandaros a un señor que tiene que resolver unos asuntos, de domiciliación, y por lo visto tiene prisa, y como resulta que yo me he quedado sin... (Pausa.) ¿Me avisáis? De acuerdo… (Cuelga. A ANTONIO.) Lo están buscando.
ANTONIO (En voz baja.) : ¿Laso?
FUNCIONARIO 2 (También en susurros.) : ¿Cómo dice?
ANTONIO: Que si podría ser laso. La palabra. ¿Podría ser laso?
FUNCIONARIO 2 (Siguen en tono confidencial, como si estuvieran hablando de algo misterioso o secreto.) : ¿Qué palabra?
ANTONIO: La de cuatro letras… Cansado…
FUNCIONARIO 2 (Con su voz normal, un poco decepcionado.) : ¡Ah! Laso…
ANTONIO: Soy aficionado, ¿sabe?
FUNCIONARIO 2: Laso. Pues... (Escribiendo sobre el papel que tiene desde el principio sobre la mesa.) Parece que sí... Laso...
ANTONIO: Desde niño… Mis padres me inculcaron esa pasión por los…
FUNCIONARIO 2: ¿Quién iba a pensar que…? Pues entonces, el falto de carácter, comienza por ese.
ANTONIO: ¿Y tiene...?
FUNCIONARIO 2: Seis...
ANTONIO (Reflexionando.) : ¿Falto de carácter?
FUNCIONARIO 2: Falto de carácter… Ya sabe. Pusilánime.
ANTONIO: Débil.
FUNCIONARIO 2: Cobarde.
ANTONIO: Tímido.
FUNCIONARIO 2: Atontado.
ANTONIO: Miedica.
FUNCIONARIO 2: Sí, sí… Ya ve usted: hay un montón para elegir, pero ninguna sirve. (Suena el teléfono.) Disculpe. (De nuevo con el auricular en la boca.) Sección veinticinco B. (Pausa.) De acuerdo. Ahora mismo os lo envío. (Pausa.) No me digas, ¿otro? (Pausa.) ¿Dónde? (Pausa.) Menuda suerte, es el cuarto que consiguen en esta semana. Como sigan a ese ritmo se llevan la gratificación, ya lo verás. (Pausa.) Aquí sólo uno, el martes… Me parece que cubano… (Pausa.) En fin, a ver si hay suerte. Hasta luego. (Cuelga.) Acaban de confirmarme en la sección veinticinco H que poseen un quinientos veintidós. Así que, vaya usted a recogerlo y vuelva cuando lo haya completado. ¿De acuerdo? (Le entrega los papeles.)
ANTONIO: ¿No los puedo dejar aquí?
FUNCIONARIO 2: No se lo aconsejo... Podría extraviarse alguno... Ya ve que tengo trabajo y no puedo cuidar de...
FUNCIONARIO 2: Está bien. (Se levanta y vuelve a cargar el maletín, el abrigo, el paraguas y los folios.)
FUNCIONARIO 2: Comprenda... Si les ocurre algo... No es mi responsabilidad...
ANTONIO: De acuerdo.
FUNCIONARIO 2: Hasta ahora.

(ANTONIO se dirige a la salida. En el camino se le caen los papeles por el suelo. ANTONIO termina de organizar los formularios y sale.
Lugar: sección veinticinco H.)

(La FUNCIONARIO 3 está haciendo alguna tarea relacionada con "sus labores": ganchillo, punto, costura, etc... Entra ANTONIO.)

ANTONIO: Hola, buenos días. (La FUNCIONARIO 3 interrumpe su actividad para escucharle.) Vengo desde la sección veinticinco B. Creo que han telefoneado aquí…
FUNCIONARIO 3: ¿Usted es el del quinientos veintidós, verdad?
ANTONIO: Creo que sí.
FUNCIONARIO 3: Se le notaba a primera vista. ¡Siéntese! Aquí tiene. (Le entrega un taco de tres o cuatro folios.) Son sesenta y dos pesetas.
ANTONIO: ¿Cómo?
FUNCIONARIO 3: Por el gasto de la imprenta, el papel, las fotocopias...
ANTONIO (Buscando su cartera mientras habla.) : No sabía que...
FUNCIONARIO 3: Son varias hojas y la administración no puede gastar...
ANTONIO: ¿Sesenta y cuánto?
FUNCIONARIO 3: Sesenta y dos...
ANTONIO: ¿Tiene cambio de cien?
FUNCIONARIO 3: Lo siento, pero debe dármelo exacto...
ANTONIO: Es que no lo he traído...
FUNCIONARIO 3: Está bien. Deme las cien y le extenderé un vale por la diferencia que podrá canjear abajo, en la Caja dos A. ¿De acuerdo? (Coge las cien.) Veamos... (Coge una calculadora del cajón.) Cien menos sesenta y dos…
ANTONIO: Treinta y ocho...
FUNCIONARIO 3: Es necesario comprobarlo... Sí... Treinta y ocho... Espere que le rellene un vale (Busca entre los papeles.) Aquí... Habíamos dicho...
ANTONIO (Mientras la otra le habla él está echando un vistazo al formulario.) : Treinta y ocho.
FUNCIONARIO 3: Eso es. Treinta y ocho. Ya está (Lo firma y lo sella.) En la caja dos A. (Se lo da.) ¿Tiene usted el plano...?
ANTONIO: Sí.
FUNCIONARIO 3: Estupendo. Bueno, pues, no se demore más. (Le hace un sitio en el escritorio.) Si tiene cualquier duda no tiene más que… (ANTONIO comienza a completar el formulario.) ¡Ah!, ¿se ha dado cuenta? Son las nueve y veintiocho. La hora del café… ¿Solo o con leche?
ANTONIO: ¡Oh! No tomo café. Mi médico, ya sabe…
FUNCIONARIO 3: También tengo descafeinado.
ANTONIO (Sin dejar de escribir.) : Está bien… Con poca azúcar, por favor… No he desayunado nada… Con las prisas, ¿sabe?, para acabar pronto con el papeleo…
FUNCIONARIO 3: El corazón, ¿verdad?
ANTONIO (Levantando la cabeza.) : ¿Cómo dice?
FUNCIONARIO 3: Yo soy muy intuitiva para esas cosas…
ANTONIO: No la entiendo…
FUNCIONARIO 3: El café… No puede tomar… Tiene problemas de corazón…
ANTONIO: Oh, no, no…
FUNCIONARIO 3: No se avergüence usted, hombre… Hay mucha gente que…
ANTONIO: Es sólo una medida preventiva… (Vuelve al formulario.) Nada grave, de verdad… ¿Para qué tengo que poner el número de la Seguridad Social?
FUNCIONARIO 3: ¿Cómo dice?
ANTONIO: El número de la Seguridad Social... No creía que este dato fuera necesario.
FUNCIONARIO 3 (Con cierto fastidio.) : ¿Lo pone ahí?
ANTONIO: Sí.
FUNCIONARIO 3 (Fría.) : Entonces resulta imprescindible.
ANTONIO: ¿Para domiciliar los recibos de luz?
FUNCIONARIO 3: Eso es.
ANTONIO: Pero... yo no recuerdo... Nunca traté de memorizar...
FUNCIONARIO 3: ¿Ni ha traído una copia de la cartilla?
ANTONIO: No...
FUNCIONARIO 3: ¿Ve? Ahí está el fallo. Por eso cualquier trámite se realiza tan lentamente. Porque ustedes, los usuarios, no están prevenidos... Creen llevar siempre la razón y deciden si algo es o no es importante. Pues, escúcheme: eso no lo deciden ustedes. Si en el formulario pide su número de lo que sea, pues usted debe poner el número, ¿comprende? Y para evitar estas cosas lo mejor hubiera sido traerse toda la documentación posible...
ANTONIO: Lo siento. De verdad. Yo sólo pretendía...
FUNCIONARIO 3: Sí, ya sé lo que usted pretendía. Lo que pretenden todos… Pero esto no es llegar y ya está... Hay que comprobar los datos, verificar la documentación, cerciorarse de la pertinencia de... Porque, ¿y su fuera usted un I.L.S.? ¿Eh? ¿Qué me dice a eso?
ANTONIO: ¿Un qué?
FUNCIONARIO 3: Un I.L.S. Un individuo de legalidad sospechosa, hombre.
ANTONIO: ¡Ah!, no sabía que existiera esa denominación.
FUNCIONARIO 3: Es muy reciente. Aquí estamos muy informados, porque hace poco nos dieron un cursillo, todo apretadito, en un fin de semana, sobre éste tema concreto.
ANTONIO: Muy interesante, sí; pero mire, yo pensaba que con la documentación que traía…
FUNCIONARIO 3: En la sección dieciocho F han pillado ya a cuatro…
ANTONIO:…era suficiente. Me informaron por teléfono, ¿sabe? Y no me dijeron…
FUNCIONARIO 3: Pero aquí nada, ni uno sólo en todo el mes… Y eso que yo sigo al pie de la letra todas las indicaciones del cursillo.
ANTONIO:… que hubiera que traer la cartilla de la Seguridad Social.
FUNCIONARIO 3: ¡Con lo bien que nos vendría esa gratificación! Podríamos poner el aire acondicionado, que buena falta nos hace, porque aquí en verano… ¡Ahhhh! (Se monta rápidamente encima de la mesa.) ¡¡Una cucaracha!!
ANTONIO: ¿Dónde?
FUNCIONARIO 3: Allí… ¿No la ve? Mátela por Dios… Me dan muchísimo asco…
ANTONIO: Es que no la encuentro. Se ha tenido que esconder…
FUNCIONARIO 3: ¡Hay que fumigar! Otra vez… Ya hemos fumigado tres veces en lo que va de mes. Pero, nada, una se cree que ya las ha eliminado, y en el momento menos pensado, ahí están otra vez… Saliendo de todas partes…
ANTONIO: No se preocupe, yo no la veo. Seguramente se habrá asustado con los gritos.
FUNCIONARIO 3: Por todas partes… fornicando y reproduciéndose… Hoy hay una, mañana hay veinticinco o más… ¡Va por allí!
ANTONIO: ¿Por dónde?
FUNCIONARIO 3: Por allí… Mátela. Con el zapato o lo que sea… Tome, con la grapadora… O la carpeta…
ANTONIO: Yo no veo nada.
FUNCIONARIO 3: Ahí, al lado de la puerta… ¡Que se va a escapar…! Ya está, otra que se da a la fuga… (Se baja de la mesa.) Ahora todo el edificio está amenazado… Pero, ¿por qué no la ha matado usted?
ANTONIO: Lo he intentado…
FUNCIONARIO 3: Pues sí que tiene mala puntería… No me irá a decir que es usted uno de esos ecologistas, que van defendiendo a los insectos y a las ratas, pobrecitas que son criaturas de Dios…
ANTONIO: Pues, depende…
FUNCIONARIO 3: ¿Depende? (Suena el teléfono.) Disculpe. (Descuelga.) Dígame. (Pausa.) No, todavía no hemos acabado. (Pausa.) Una cucaracha. Enorme, negrísima, corriendo de un lado para otro… ¡Hay que volver a fumigar! (Pausa.) Claro, hoy mismo, las cuestiones de salubridad e higiene son lo fundamental para… (Pausa.) Sí, el ciudadano está aquí todavía… (Pausa.) Espera que le pregunto. (A ANTONIO.) ¿Ha terminado ya de rellenar el formulario?
ANTONIO: No… Falta lo de la seguridad social…
FUNCIONARIO 3: ¡Ah, sí! (Al teléfono.) Oye, ha surgido un ligero inconveniente. No conocemos el número de la S. S.
ANTONIO: Si me hubieran advertido...
FUNCIONARIO 3: ¿De quién va a ser? De este señor. (Pausa.) No. No se lo sabe…
ANTONIO: Oiga… ¿podré terminar hoy? Es que...
FUNCIONARIO 3: ...tiene un poco de prisa.
ANTONIO (A la vez.) : ...tengo un poco de prisa.
FUNCIONARIO 3: ¿Qué podemos hacer?… (Escucha y luego le transmite a ANTONIO.) Me dicen que se tranquilice. Que lo vamos a solucionar. (Escucha.) Diariamente nos encontramos con situaciones así y siempresiempre terminamos resolviéndolas. (Escucha.) Pensaremos algo. (Escucha.) ¡Ya lo tienen! (Escucha.) ¿Ve como se puede confiar en nosotros? … (Al teléfono.) Pero ¿qué habéis pensado? (Pausa.) ¡Claro! Sois sorprendentes. (Pausa.) ¡Cómo que no! Por supuesto, sorprendentes... De verdad, admiro vuestros reflejos. (Pausa.) Es justo que lo diga. … Deberían... subiros el suelo, o encargaros de una sección de mayor responsabilidad.
ANTONIO: Oiga, por favor, siento interrumpir pero yo...
FUNCIONARIO 3: Un momento (Tapando el auricular.) ¿No ve que estamos hablando?
ANTONIO: Ya...
FUNCIONARIO 3: Tratamos de resolver su problema. Si usted se hubiera traído la documentación... A ver. ¿Cómo se apellida usted?
ANTONIO: Martínez.
FUNCIONARIO 3 (Al teléfono.) : Oye… (Pausa.) Sí, sí, el del quinientos veintidós. Es un Martínez. (Pausa.) Vale. Ahora mismo lo envío para allá. (Cuelga. A ANTONIO.) Debe usted dirigirse a la sección O-I-D-V. Apellidos de la g- a la qu-.
ANTONIO: ¿A dónde?
FUNCIONARIO 3: A la O-I-D-V. Sección de Ordenación Informática de Datos Varios. ¿No le han dado abajo un mapa?
ANTONIO: Sí, pero no sé dónde está la sección que ha dicho usted.
FUNCIONARIO 3: Búsquela, debe estar por ahí. O-I-D-V. Apellidos de la ge a la qu.
ANTONIO: Ah… Aquí está: ¿la veinticinco B? ¿Donde las domiciliaciones?
FUNCIONARIO 3: Eso es… Allí le facilitarán su…
ANTONIO: ...número de la Seguridad Social.
FUNCIONARIO 3: Eso es. De ese modo podrá comple...
ANTONIO: ...tar el formulario quinientos veintidós.
FUNCIONARIO 3: Eso es. (Le da los papeles.) ¿No se acaba el café?
ANTONIO: No, (Lo recoge todo, con dificultad.) es que necesito marcharme…
FUNCIONARIO 3: …pronto.
ANTONIO: Eso es. Yo creí que esto no iba a llevar…
FUNCIONARIO 3: …tanto tiempo.
ANTONIO: Eso es… En fin, pues… Gracias.
FUNCIONARIO 3: De nada.

(ANTONIO se levanta y se va.
Lugar: sección veinticinco B. El FUNCIONARIO 2 se encuentra sentado en su mesa, rellenando el mismo papel que antes.)

ANTONIO: ¡Sumiso!
FUNCIONARIO 2: ¿Cómo dice?
ANTONIO: ¡Sumiso! ¿No tenía que ser de seis letras? Falto de carácter…
FUNCIONARIO 2 (Mirando la hoja sobre su mesa.) : ¡Claro, eso es!... Falto de carácter... Empieza por...Sumiso... ¡Increíble! Se nota que es usted un experto...
ANTONIO: Bueno… aficionado...
FUNCIONARIO 2: No, no, permítame que le felicite...
ANTONIO: Bah. No es nada, de verdad. La costumbre...
FUNCIONARIO 2: Insisto... Laso era difícil.
ANTONIO: Una vez que haces muchos...
FUNCIONARIO 2: Ojalá yo alguna vez llegara...
ANTONIO: Es una cuestión de paciencia. De constancia.
FUNCIONARIO 2: Claro, claro.
ANTONIO: De persistencia. De estudio.
FUNCIONARIO 2: Eso mismo digo yo… En fin, ¿en qué puedo ayudarle?
ANTONIO: ¿No lo recuerda? Me han enviado de la sección veinticinco H, porque...
FUNCIONARIO 2: ¿De la veinticinco H?
ANTONIO: Sí.
FUNCIONARIO 2: Bien. (Descuelga el auricular, marca y en la otra mesa suena el teléfono.) ¿Sección veinticinco H? Llamo de la veinticinco B.
ANTONIO: Pero si acaban de hablar…
FUNCIONARIO 2: Me habéis enviado a un señor... ¿Para qué?
ANTONIO: Para que averigüen un dato en el ordenador.
FUNCIONARIO 2: Ajajá… ¿Y qué dato?
ANTONIO: Mi número de la Seguridad Social.
FUNCIONARIO 2: Muy bien… Y, ¿cómo se apellida el susodicho señor?
ANTONIO: Martínez.
FUNCIONARIO 2: Martínez... De acuerdo. (Cuelga.) Es necesario cerciorarse. (Mientras va tecleando en el ordenador.) A veces viene gente rara... Y se ponen a pedirnos cosas, para entretenernos nada más. ¿Me entiende? Sin respetar el trabajo de una, de cuyo recto cumplimiento dependen tantas circunstancias y tantos sucesos... Es una gran responsabilidad que ¿Martínez Abad? (ANTONIO niega a cada pregunta, sin que GUSTAVO lo deje hablar.) no cualquiera está en ¿Martínez Acevedo? condiciones de soportar, una presión constante, diaria ¿Martínez Alameda?, y no puedes dejar que los problemas ¿Martínez Alonso? personales influyan en ¿Martínez Bautista? porque yo, por ejemplo, mi sobrinito Luis ¿Martínez Benítez?, hijo de mi hermana Inés ¿Martínez Castro? lleva unos días pachuchillo, constipado segura ¿Martínez Cuevas? mente y sin embargo, como si no pasara nada ¿Martínez Delgado? yo ejerzo mis funciones y no estoy con la preocupación ¿Martínez Domingo? constante de si habrá tosido mucho esta mañana o si ¿Martínez Escudero?...
ANTONIO (Interrumpiendo.) : ¡Martínez Ruiz!
FUNCIONARIO 2: Ya, ya... Ya estaba llegando. Martínez Ruiz, Antonio... ¡Qué impaciencia, Dios mío! Así luego se acusa el estrés, porque claro va ahí pendiente del reloj como si toda... nacido el veintiuno de enero de mil novecientos cincuenta y siete... la vida de una estuviera regida por el... en Calahonda... paso del dichosito minutero... provincia de Granada... y luego que si problemas de estómago... hijo de Antonio... que si dolores de cabeza... y de Alicia... que si hipertensión...
ANTONIO: Elisa...
FUNCIONARIO 2: ¿Cómo dice?
ANTONIO: Hijo de Antonio y de Elisa.
FUNCIONARIO 2: Hijo de Antonio y Alicia.
ANTONIO: Está equivocado... Mi madre se llamaba Elisa.
FUNCIONARIO 2: No puede ser.
ANTONIO: Elisa Ruiz Fernández.
FUNCIONARIO 2: Alicia Ruiz Fernández.
ANTONIO: Elisa. Que se lo digo yo.
FUNCIONARIO 2: Le falla la memoria.
ANTONIO: ¿Cómo dice?
FUNCIONARIO 2: Que le falla la memoria. ¡Qué lastima! Con lo joven que es… Quien iba a decirlo, y con lo bien que se le dan los crucigramas…
ANTONIO: ¿Qué tiene que ver eso con…?
FUNCIONARIO 2: Mire, Antonio… Antonio, ¿verdad?
ANTONIO: Sí.
FUNCIONARIO 2: Pues eso… Mire, Antonio, si aquí dice que su madre se llama Alicia, es que se llama Alicia. Pregúntele usted a ella. Seguro que está usted en un error.
ANTONIO: Mi madre murió hace cinco años.
FUNCIONARIO 2: ¡Ah! Le acompaño en el sentimiento...
ANTONIO: Gracias.
FUNCIONARIO 1: Discúlpeme...
ANTONIO: No se preocupe...
FUNCIONARIO 2: Yo no sabía...
ANTONIO: Claro...
FUNCIONARIO 2: Alicia debía ser una madre ejemplar...
ANTONIO: Elisa...
FUNCIONARIO 2: ¡Alicia! ¡Alicia! ¡Aquí pone que Alicia y es Alicia! Nuestras bases de datos nunca, nunca, se equivocan... Para eso están, para asegurar la información que podría olvidarse en cualquier momento de descuido. Y usted, usted debe adecuarse...
ANTONIO: ¿Yo debo qué?
FUNCIONARIO 2: Usted debe adecuarse a la información real.
ANTONIO: Pero es que yo estoy seguro...
FUNCIONARIO 2: ¿Seguro? Usted no puede estar seguro de nada... (Señalando al ordenador.) El ordenador, sí.
ANTONIO: Alguien ha podido confundirse cuando...
FUNCIONARIO 2: ¡No se atreva a poner usted en duda nuestros métodos! El ordenador contiene un programa de evaluación, comparación e interpolación estadística, que previene la posibilidad porcentualmente infinitesimal de que alguno de los formularios contenga cualquier inexactitud.
ANTONIO: ¿Cómo dice?
FUNCIONARIO 2: Que el ordenador contiene un programa de evaluación, comparación e interpolación estadística, que previene la posibilidad porcentualmente infinitesimal de que alguno de los formularios contenga cualquier inexactitud.
ANTONIO: ¡Sorprendente!
FUNCIONARIO 2: Sorprendente y exacto.
ANTONIO: No; digo que es sorprendente que se lo sepa usted así... tan de memoria...
FUNCIONARIO 2: Artículo tres barra cinco apartado A barra cuatrocientos dieciocho del Código sobre Ejecución de Archivos, en su revisión de mil novecientos ochenta y siete.
ANTONIO: ¡Prodigioso!
FUNCIONARIO 2: En fin... No es por presumir pero saqué cuarenta y ocho sobre cincuenta en el test de acceso... Estudié concienzudamente todos los manuales, ¿sabe? Varios años de mi vida... Tuve que renunciar... Agustín, por ejemplo. Tal vez, si yo hubiera dispuesto de más tiempo, pero la obligación, el deber, la responsabilidad, el futuro, que es laborioso y un novio como Agustín no podía esperar... Todavía lo recuerdo: sus manos grandes, su besos duros, quemándome como el fuego... En fin, señor...
ANTONIO: Martínez.
FUNCIONARIO 2: Martínez. Vista la situación es imprescindible que usted demuestre la fiabilidad…
ANTONIO (Mirando el reloj.) : Pero yo tenía que haberme marchado hace ya...
FUNCIONARIO 2: Oiga, que este asunto resulta fundamental y usted parece tomárselo a pitorreo. Equivocarse en cosas así, no es una tontería... Imagínese si desconoce la fecha de nacimiento real de alguno de sus hermanos...
ANTONIO: Claro que sé cuál es...
FUNCIONARIO 2: ...o la ciudad en que están empadronados sus hijos... Sería horrible... Felicitando cada año a los miembros de su familia en un día incorrecto... leyendo los horóscopos que no son...
ANTONIO: Pero nada de eso...
FUNCIONARIO 2: Usted, llamando continuamente a su madre por un nombre que no es el suyo... Elisa... ¡Qué apelativo más insípido, más insulso! En cambio, Alicia... ¡cuánta sonoridad! Repita, repita usted conmigo... Alicia... Alicia... ¡Repita, hombre!
ANTONIO: Alicia...
FUNCIONARIO 2: Así no; con convicción.
ANTONIO: Alicia.
FUNCIONARIO 2: Póngale un poco de cariño... Es su madre... Alicia...
ANTONIO: No estoy muy seguro de que...
FUNCIONARIO 2: ¡Alicia! ¡Tiene usted que convencerse! Es necesario que no vaya inventando nombres ficticios. Puedo imprimirle esta ficha, para que a usted no le queden dudas. (Comienza a escribir en el teclado, mientras habla y la impresora se pone en marcha.) Así, al verlo escrito, le resultará más claro... Alicia. A vocal abierta media, l consonante líquida alveolar, i vocal cerrada anterior, c consonante interdental fricativa sorda... Porque, fíjese lo que le digo: flaco favor le hace a su querida progenitora con esos cambios... Si le da a usted por rezar, porque le rezará de vez en cuando, que madre no hay más que una, y le dice Elisa, Elisa,..., pues allí donde esté habrá otra beneficiándose de sus oraciones... Porque ella es Alicia. Así consta en el ordenador y así se están refiriendo a ella en la otra vida. Tal y como lo certifica este papelito que le doy yo ahora para que se convenza. (Le entrega el folio recién impreso.) ¿Se da cuenta?
ANTONIO: Sí. Oiga… ¿y no es posible que… el ordenador tenga algún problema? El otro día sin ir más lejos, ayer o antesdeayer como mucho, leía yo en el periódico que se había extendido por ahí una especie de virus y que todo estaba siendo cambiado…
FUNCIONARIO 2: ¿Un virus ha dicho?
ANTONIO: Sí… Uno de esos informáticos…
FUNCIONARIO 2: Pero cómo se le ocurre, hombre… Un virus… Eso nunca sucede aquí… Nosotros estamos muy protegidos. Nunca dejamos entrar ningún elemento ajeno sin la suficiente protección… Está recogido en el artículo veinticuatro barra ochenta y cinco apartado be punto siete del Código sobre... (Se queda pensativa. Mira de reojo al teléfono.) Pero.. Espere un momento. (Marca el teléfono.) ¿Sección veinticinco J? (Pausa.) Te llamo de la veinticinco B… Porque… Mira tengo aquí a un ciudadano que… está afirmando que tal vez… en fin que sintiéndolo mucho me veo obligada a hacerte una pregunta que… tal vez pueda molestarte… (Pausa.) Sí. Verás… No es que yo desconfíe de ti…, pero cualquiera puede… en un momento de descuido… Yo sé que tú eres impulsiva y te gusta experimentar… (Pausa.) Está bien… ¿Acaso en algún momento en estos últimos meses, es posible que alguna vez, digo es posible que… tú…, sin casi darte cuenta, ingenuamente, en un desliz, como quien dice, hayas… hayas… introducido algún elemento ajeno en tu ordenador… sin tomar las precauciones pertinentes para que no se produzca ningún contagio en la red general…? (Pausa.) Tenía que preguntártelo. (Pausa.) Lo siento, pero como a ti te gustan tanto las nuevas tecnologías… (Pausa.) Sí, ya sé que es un tema delicado… Pero yo necesitaba darle a este usuario la seguridad de que en nuestro sistema no penetra ningún componente extraño… (Pausa.) Él estaba insinuando la posibilidad de que un virus estuviera tergiversando la información…
ANTONIO: Esas cosas ocurren…
FUNCIONARIO 2 (A ANTONIO.) : Aquí no. (Al teléfono.) Lo siento, de verdad… Era mi obligación… (Pausa.) Vale, hasta luego. (Cuelga. A ANTONIO.) ¿Lo ve? Imposible… Acabamos de eliminar la última sospecha.
ANTONIO: Pues en la empresa en que estuve yo trabajando sucedió.
FUNCIONARIO 2: ¿No me diga?
ANTONIO: Como se lo estoy contando. Tuvieron que formatearlo todo. Imagínese el trastorno.
FUNCIONARIO 2: Claro claro… ¿Y de qué tipo fue?
ANTONIO: A ver que recuerde… Un ailoviu. Ése fue.
FUNCIONARIO 2: Aquí tuvimos, hace tiempo ya, un buendía.
ANTONIO: ¿Y el Aquiles, eh? ¿Qué me dice del Aquiles?
FUNCIONARIO 2: Y el canción de amor.
ANTONIO: Y el Calígula.
FUNCIONARIO 2: Y el megabait.
ANTONIO: Y el antisocial.
FUNCIONARIO 2: Y el troyano corredor.
ANTONIO: Y el tequila.
FUNCIONARIO 2: Y el melissa.
ANTONIO: Y el babilonia.
FUNCIONARIO 2: Y el ginseng.
ANTONIO: Sí, sí…
FUNCIONARIO 2: Y el chungalero.
ANTONIO: Un montón, claro, por eso decía yo que…
FUNCIONARIO 2: El vampiro… El pingpong…
ANTONIO: Bueno, la verdad es que tampoco es necesario exagerar…
FUNCIONARIO 2: El diablo… El Colombia… (Suena el teléfono.) Disculpe. (Descolgando.) Sección veinticinco B… (Pausa.) Sí, todavía está aquí… (Pausa.) Bueno, en el ordenador sí aparece, pero hay problemas… (Pausa.) Pues que… no sólo no se ha traído la cartilla de la ese ese, sino que estaba confundido con respecto al nombre de su madre… (Pausa. Mira a ANTONIO con cierto detenimiento.) No, no lo creo… (Pausa. En voz baja, como para que ANTONIO no la escuche.) Sí, claro que recuerdo lo del cursillo, pero este señor no tiene pinta de… (Pausa.) Habla perfectamente el español, y… viste de traje… (Pausa.) Está bien… (Pausa.) Sí, sí, ya sé que ante la duda… (Pausa.) Que sí, ya os lo envío para allá. (Cuelga.) En fin, señor…
ANTONIO: Martínez.
FUNCIONARIO 2: Exactamente Martínez. Tiene ahí el papelito que le he impreso, ¿verdad? Pues venga, lea, lea… En voz alta, por favor…
ANTONIO: Martínez Ruiz, Antonio, nacido el veintiuno de...
FUNCIONARIO 2: Más abajo. (Señalándole.) Aquí, donde dice, aquí, nombre de la madre. ¿Qué pone?
ANTONIO: Alicia.
FUNCIONARIO 2: ¿Lo ve? ¿No se lo había dicho?
ANTONIO: Pero es que siempre la hemos llamado Elisa.
FUNCIONARIO 2: ¿Quiénes?
ANTONIO: Pues nosotros...la familia, los amigos.
FUNCIONARIO 2: Esto es más grave de lo que creía… Entonces... Deberemos citarlos. A todos... ¡Cuánto trabajo hay por hacer! Usted será el primero... Vayamos por partes: en primer lugar usted habrá de firmar un ochocientos noventa y cuatro, que yo voy a aportarle ahora mismo, y después tiene que dirigirse a la sección veinticinco A donde se le efectuará una prueba…
ANTONIO: Pero todo eso, ¿para qué? No entiendo…
FUNCIONARIO 2: Se trata de una sencilla cuestión burocrática. Para asegurarnos de que toda la información es real. Primero el ochocientos noventa y cuatro.
ANTONIO: ¿Eso qué es? Mire yo ya debería irme…
FUNCIONARIO 2: Un simple certificado (Se pone a buscar en los cajones.) mediante el cual usted se compromete a memorizar y utilizar correctamente los datos verdaderos y a combatir los defectos de información. (Eligiendo un folio.) Aquí está...
ANTONIO: Pero yo no puedo cambiar mi memoria así como...
FUNCIONARIO 2: ¡Yo no puedo, yo no puedo! ¡No se trata de una cuestión de posibilidades, sino de obligaciones!
ANTONIO: Yo...
FUNCIONARIO 2: ¡Otra vez con el yo! ¡Siempre pensando en primera persona! ¿Y el resto de la sociedad qué? ¿Eh? ¿Cree usted que al resto de la sociedad no le afectan sus errores? ¿Cree que tiene derecho a saltarse todo a la torera? ¡Para eso estamos trabajando diariamente aquí! ¡Para eso nos preocupamos! (Suena el teléfono. Contesta irritada.) ¡¿Dígame?! (Pausa.) ¡Ahora no, coño! ¡Que estoy atendiendo a un ciudadano! (Cuelga. A ANTONIO.) ¿Por dónde iba?
ANTONIO: Me estaba usted gritando.
FUNCIONARIO 2: ¿¡Gritando!? ¡Yo nunca grito! ¡La ley veintiocho barra siete punto a coma ochenta y cuatro prohibe el uso de exclamaciones en nuestro trabajo! Así que, ¡yo no grito! ¡Nunca! ¡Yo me limito a informarle en voz alta! (El timbre empieza a sonar.) ¡Porque me sorprende su actitud egoísta y descomprometida, fruto del exacerbado y malsano individualismo...! (Descuelga.) ¿Otra vez? (Pausa.) ¡Estoy tranquila!… Sí, todavía estamos en ello. (Pausa.) ¡No!... Este asunto he de solucionarlo por mí misma... (Pausa.) De acuerdo… (Pausa.) Sí, ya me calmo… (Pausa.) Un, dos; un, dos; un, dos; ya me voy encontrando mejor... Un, dos; un, dos; es que, ya sabes, tanta responsabilidad... (Pausa.) Sí, sí, la mantengo, la mantengo, un dos, un dos. Gracias. (Cuelga. A ANTONIO.) Volvamos a lo nuestro. Un, dos; un, dos... Le decía que ahora va a ser necesario un, dos; un, dos... que tanto usted como sus conocidos un, dos; un, dos; pasen por aquí para rellenar un, dos; un, dos; un ochocientos noventa y cuatro y que repitan un, dos; un, dos; esa visita una vez al mes un, dos; un, dos; previa cita para asegurarnos un, dos; un, dos; de que su adecuación a los datos un, dos; un, dos; progresa sin problemas, ¿comprende?
ANTONIO: ¿Dice que habré de venir una vez al mes...?
FUNCIONARIO 2: Durante ocho años. Sí. Un, dos; un, dos. Y su familia también.
ANTONIO: ¿Ocho años?
FUNCIONARIO 2: Previa cita. Ése es un, dos; un, dos; el funcionamiento habitual en estos casos...
ANTONIO: ¿Habitual?
FUNCIONARIO 2: Previsto en el Reglamento para Revisión de Datos Públicos, punto treinta y cuatro ce del apartado diecinueve, referente a los Deberes del Ciudadano, vigente desde enero de mil novecientos ochenta y nueve.
ANTONIO: ¿Sólo tengo que firmar?
FUNCIONARIO 2: Primero léalo. No querríamos que después se arrepintiera. Y ya sólo queda la prueba de identidad retrospectiva. En la veinticinco A.
ANTONIO: ¿Una prueba de qué?
FUNCIONARIO 2: De identidad retrospectiva. Mire, no es que nosotros desconfiemos de usted, pero debe entender que una vez hallado un error tan fundamental en su recuerdo, comiencen a surgir dudas…
ANTONIO: No sé de qué me está hablando. Yo sólo quería domiciliar el recibo de luz.
FUNCIONARIO 2: Claro claro… Domiciliar… Pero a raíz de este nuevo incidente, y según las prerrogativas actuales…
ANTONIO: Pues vuelvo otro día. Me llevo todo esto y lo miro tranquilamente en casa, ¿de acuerdo? Es que hoy llego ya tarde a una entrevista de trabajo que…
FUNCIONARIO 2: ¿Entrevista de trabajo?
ANTONIO: Sí…
FUNCIONARIO 2: No sabía que estaba usted en ¿el paro?
ANTONIO: Transitoriamente.
FUNCIONARIO 2: Claro claro.. Pues con más razón. Debe usted solucionar todo esto hoy mismo. Y así se lo quita de encima. En mi experimentada opinión, lo mejor que puede hacer es dirigirse hacia la sección veinticinco A, sin armar mucho jaleo. Sólo se trata de una inspección de datos rutinaria.
ANTONIO: Pues por eso mismo. La semana que viene estoy aquí para entregarle todo esto...
FUNCIONARIO 2: ¿No estará tratando de ocultar algo, verdad?
ANTONIO: ¿Ocultar?
FUNCIONARIO 2: Sí… Nunca se sabe. Y podría parecer sospechoso que se marche así, sin gestionar completamente su domiciliación…
ANTONIO: ¿De qué está usted hablando?
FUNCIONARIO 2: En la sección veinticinco A se lo aclararán todo.
ANTONIO: Es que me esperan dentro de media hora…
FUNCIONARIO 2: Sí, claro, por lo de la entrevista de trabajo, ¿no?… ¿De qué empresa?
ANTONIO: De electrodomésticos…
FUNCIONARIO 2: Ya, ya… Pues mucha suerte.
ANTONIO: Gracias. ¿Y el número de la Seguridad Social...?
FUNCIONARIO 2: ¿Qué pasa con él?
ANTONIO: Que me lo iba a decir usted, para que terminara con el formulario...
FUNCIONARIO 2: ...quinientos veintidós. Cierto. Un momento... (Vuelve al ordenador.) ¿Martínez, verdad? ¿Martínez Abad?
ANTONIO: No.
FUNCIONARIO 2: ¿Martínez Acevedo?
ANTONIO: No. Martínez...
FUNCIONARIO 2: ¿Martínez Alameda?
ANTONIO: ¡Martínez Ruiz!
FUNCIONARIO 2: Sin gritos, eh, sin gritos... Que todo este lío es por culpa suya...
ANTONIO: Pero es que yo... Llevo ya aquí demasiado tiempo...
FUNCIONARIO 2: Nunca es demasiado… Lo primero es cumplir con su responsabilidad de ciudadano... tres cuatro seis siete dos... ¿no copia usted?
ANTONIO: ¿Cómo dice?
FUNCIONARIO 2: El número... El número de la S. S.... Copie... En el quinientos veintidós. ¿Dónde ha puesto el quinientos veintidós?
ANTONIO: Un momento... (Busca entre todo el lío de papeles que ya lleva. Mostrándole uno.) ¿Es éste?
FUNCIONARIO 2: No. Ése es un mil doscientos catorce... ¿No ve el número ahí arriba?
ANTONIO (Lo encuentra.) : Aquí está.
FUNCIONARIO 2 (Le alarga un bolígrafo.) : ¿Preparado?
ANTONIO: Sí.
FUNCIONARIO 2 (A toda velocidad.) : Tres cuatro seis siete dos cinco tres nueve dos siete. ¿Comprendido?
ANTONIO: Tres cuatro seis siete dos cinco tres nueve cuatro siete.
FUNCIONARIO 2: Dos siete.
ANTONIO: ¿Cómo?
FUNCIONARIO 2: Nueve dos siete. No nueve cuatro siete.
ANTONIO: Ya está.
FUNCIONARIO 2: Muy bien. Pues sólo tiene que acercarse hasta la sección veinticinco A… Tiene usted un plano, ¿verdad?
ANTONIO: Sí.
FUNCIONARIO 2: Estupendo. No nos gustaría que se confundiera de camino y no llegará usted al lugar correspondiente. Ahora que lo pienso, mejor nos aseguramos de que no se despista, ¿no le parece? (Descuelga y marca.) ¿Seguridad? (Pausa.) Le llamo desde la veinticinco B. ¿Podrían enviarme a alguien? Es para acompañar a un señor que se dirige a la veinticinco A para una prueba de identidad retrospectiva. (Pausa.) De acuerdo. (Cuelga.) Va a ser sólo un momento. No se preocupe…
ANTONIO: En fin, si no queda más remedio… (La FUNCIONARIO 2 vuelve a concentrarse en el papel del crucigrama sobre la mesa.) Aunque me parece un tanto exagerado…, sólo por un error… En fin, gracias.
FUNCIONARIO 2: De nada… (Sin levantar la vista.) . Su paraguas.
ANTONIO: Es verdad… Soy tan despistado…

(Lugar: Sección veinticinco A. La FUNCIONARIO 1 está rellenando un impreso cuidadosamente. Al ver entrar a ANTONIO se levanta y sale a recibirlo.)

FUNCIONARIO 1: Señor Martínez, lo estábamos esperando. Siéntese.
ANTONIO (Se sienta.) : Su compañera me dijo que no llevaría mucho tiempo.
FUNCIONARIO 1 (Coge una carpeta de encima de la mesa, que tiene un folio a la vista. Permanece de pie.) : El suficiente. Sólo el suficiente. Veamos, según tengo entendido ha cometido usted un importante fallo de memoria, con respecto a… (Mira la carpeta.) … el nombre de su madre… ¿Correcto?
ANTONIO: Mire, yo estoy seguro de que ella…
FUNCIONARIO 1: Sí, sí. No se altere. Eso es lo que estamos tratando de aclarar. Le habrán dicho que tiene usted que someterse a una prueba de identidad retrospectiva…
ANTONIO: Ya, pero mire usted… Yo a las once tengo una importante reunión…
FUNCIONARIO 1: Sí, ya me han informado. (Echando un rápido vistazo a la carpeta.) ¿Electrodomésticos, verdad?
ANTONIO: Eso es… Electrodom…
FUNCIONARIO 1: Pues todo va a depender de lo que tarde usted en contestar a nuestras preguntas. Veamos, (a cada pregunta hace una anotación en el folio que sostiene con la carpeta.) ¿qué numero de zapato utiliza usted?
ANTONIO: Pues… El cuarenta y dos.
FUNCIONARIO 1: Grande.
ANTONIO: Bueno…
FUNCIONARIO 1: Demasiado grande incluso. ¿Antecedentes en su familia?
ANTONIO: ¿De qué?
FUNCIONARIO 1: Antecedentes, sin más.
ANTONIO: Pues no sé…
FUNCIONARIO 1 (Mirándole directamente.) :¿Se está negando usted a colaborar?
ANTONIO: No, no…, pero no entiendo…
FUNCIONARIO 1 (De nuevo con la atención sobre la carpeta.) : ¿Qué opina usted de los rumores que afirman que el Barça está en crisis?
ANTONIO: No entiendo mucho de fútbol, la verdad…
FUNCIONARIO 1: ¿No?
ANTONIO: No.
FUNCIONARIO 1: ¿Y eso le parece a usted normal?
ANTONIO: Me aburre…
FUNCIONARIO 1 (Dejando las anotaciones.) : ¡¿Cómo que le aburre?! No cree que es raro que no comparta usted la afición más común de la clase media de nuestro país… (Breve vistazo a la documentación de la carpeta.) Luego está lo del café, por ejemplo… ¿Alguna creencia religiosa?
ANTONIO: No, sólo que mi hermana que es médico me convenció…
FUNCIONARIO 1:¿Y la cuestión de las cucarachas? ¿Acaso no es cierto que permitió que aquel insecto sucio y asqueroso escapara impunemente?
ANTONIO: No la vi… La estuve buscando pero no conseguí verla.
FUNCIONARIO 1: Quizá la dejó caer usted mismo…
ANTONIO: ¿Yo? ¿Pero cómo iba yo a…?
FUNCIONARIO 1: No sería la primera vez… Y, por último, queda pendiente lo de los crucigramas.
ANTONIO: ¿Qué pasa con ellos?
FUNCIONARIO 1: Nada. Sólo que son indicativo, digamos que de… su idiosincrasia… ¿Cree usted que es normal dedicarle tanto tiempo a ese tipo de actividad? Eso indica un carácter excesivamente ocioso, indolente, e incluso holgazán. Yo me atrevería a suponer que se acerca a la naturaleza latina. Vayamos al grano, entonces… Conteste sin pensarlo: ¿cuál es su país de procedencia?
ANTONIO: ¿Cómo dice?
FUNCIONARIO 1: Es usted… ¿ecuatoriano?
ANTONIO: No, claro que…
FUNCIONARIO 1: ¿O marroquí?
ANTONIO: Tampoco.
FUNCIONARIO 1: ¿Serbio, croata, ruso?
ANTONIO: Ya le digo que no. Yo siempre he sido yo. Antonio Martínez…
FUNCIONARIO 1: Eso todavía no se sabe.
ANTONIO: Claro que se sabe. En mi carnet de identidad…
FUNCIONARIO 1:Los carnets son fáciles de falsificar en nuestros días. Hay organizaciones enteras dedicadas a ello…
ANTONIO: Pues el carnet de conducir…
FUNCIONARIO 1: No. Necesitamos algo más… internacional… ¿Pasaporte?
ANTONIO: No tengo.
FUNCIONARIO 1: Interesante. No tiene…
ANTONIO: Es que nunca he viajado al extranjero y…
FUNCIONARIO 1: ¿Seguro que no? ¿Y el visado? ¿O la tarjeta de residencia?
ANTONIO: Yo no tengo ninguna de esas cosas.
FUNCIONARIO 1: ¿Ha solicitado usted el papel rosa?
ANTONIO: ¿Qué papel es ese?
FUNCIONARIO 1: Así que ni siquiera ha solicitado el papel rosa. Y se halla en un estado patente de desempleo.
ANTONIO: Temporal, sólo temporal… Hoy tengo una entrevista de trabajo… ¡Y ya llego tarde!
FUNCIONARIO 1: No le darán de alta sin la tarjeta de residencia. Debería saberlo. Ningún empresario responsable contrataría a alguien en sus circunstancias…
ANTONIO: ¿Qué está insinuando? Yo cumplo toda la normativa legal establecida…
FUNCIONARIO 1: Según se desprende de nuestro informe, eso no está tan claro. (Se pone a hacer operaciones sobre el papel, como si sumara y restara.)
ANTONIO: Yo pago mis impuestos, ¿se entera? Puntualmente… No tengo por qué esconderme de nadie… Y tengo mis derechos… Claro que sí… ¡Vamos a ver, ¿dónde está el libro de quejas y reclamaciones?!
FUNCIONARIO 1: No sea ridículo, señor Martínez. Esto no es un hotel donde puede protestar si las sábanas están sucias. Se encuentra usted en la Oficina de Inspección Oficial de Sujetos en Proceso de Identificación.
ANTONIO: Muy bien, todo eso me parece muy bien, pero ¿sabe lo que le digo? ¡Que ya no quiero domiciliar ningún recibo!
FUNCIONARIO 1: Nuestra labor aquí es prioritaria…
ANTONIO: Al fin y al cabo, la oficina de cobros me pilla al ladito de casa...
FUNCIONARIO 1: … para mantener la salubridad e higiene de nuestro ámbito social.
ANTONIO: y además, allí trabaja una chica simpatiquísima,… y muy diligente.
FUNCIONARIO 1: Por lo tanto, y a la vista de los resultados, me veo en la obligación de comunicarle…
ANTONIO: y se conoce a gente interesantísima haciendo cola… (Comienza a recoger sus cosas, dispuesto a marcharse.)
FUNCIONARIO 1: … que se halla usted en una evidente situación de ilegalidad. Por lo tanto, su caso ha de elevarse a instancias judiciales. (Viendo cómo está recogiendo sus cosas.) Pero, ¿qué hace?
ANTONIO: Me marcho.
FUNCIONARIO 1: ¿Cómo que se…? Pero no me ha oído.
ANTONIO: ¡Me están esperando para un asunto importante!
FUNCIONARIO 1: Lo siento, pero se halla usted en una situación de arresto provisional.
ANTONIO: Vamos a ver, vamos a ver… Seamos razonables… ¿Esto es una broma de mal gusto o qué? ¡Yo sólo quería domiciliar el recibo de la luz! ¡Sólo eso! No creo que sea para tanto, ¿no? Un sellito, una firmita, y ya está: listo…
FUNCIONARIO 1: Le recomiendo que mantenga la calma… En las clases de relajación nos recomiendan que respiremos así… Mire, un dos, un dos…
ANTONIO: ¡Pero qué respiración ni qué respiración!
FUNCIONARIO 1: Libera el estrés y las tensiones acumuladas, un dos, un dos…, pruebe, pruebe…
ANTONIO: Mire, no me diga lo que tengo que hacer… Ya estoy harto de que me lleven de un lado para otro. ¡Y entérese de un vez: mi madre se llamaba Elisa!
FUNCIONARIO 1: No debería reincidir en cuestiones que ya han quedado definitivamente aclaradas…
ANTONIO: Llevo ya aquí una hora, como un gilipollas, rellenando papelitos…
FUNCIONARIO 1: Yo de usted cuidaría mi lenguaje. A partir de este momento todo lo que diga podrá ser utilizado en su contra…
ANTONIO: Me está usted tocando los cojones…
FUNCIONARIO 1 (Escandalizada.) : ¿Cómo?
ANTONIO: Eso… que-me-es-tá-us-ted-to-can-do-los-co-jo-nes.
FUNCIONARIO 1: Le prohibo que… En este edificio no se permiten las groserías…
ANTONIO: Hostias, mierda, joder…
FUNCIONARIO 1: Según la normativa establecida en mil novecientos ochenta y cinco…
ANTONIO: Cabrón, hijo puta, maricón…
FUNCIONARIO 1: Voy a rellenar ahora mismo un informe acusatorio…
ANTONIO (Comienza a romper los distintos formularios que llevaba.) : Haga lo que le salga del coño… Estoy hasta la punta de la polla de escucharles…
FUNCIONARIO 1: Está usted ensuciando un lugar público… Según la ley veinticinco barra dieciocho, de la Reglamentación sobre Comportamiento Cívico… Le advierto que está usted empeorando su situación… Además de indocumentado es usted un… impertinente…
ANTONIO: ¡Y ahora me voy!
FUNCIONARIO 1: ¡No puede! ¿Me oye? ¡Debe permanecer en esta oficina hasta que…! (Descuelga el teléfono y marca.) ¡Seguridad! ¡Seguridad! (ANTONIO sale.) Dense prisa, que se escapa… Sí, sí, es uno de ellos, seguro, no tiene tarjeta de residencia ni nada… Tengan cuidado con él, es altamente subversivo… De nada… ¡Ah, y envíen a alguien de Mantenimiento! El tipo ése ha ensuciado toda la oficina. (Cuelga. Se arregla levemente el pelo y el traje. Coloca algunas cosas de la mesa. Suena el teléfono. Descuelga.) ¿Sí? (Pausa.) Otro. (Pausa.) Pues no sé ecuatoriano o algo así… De los que dicen tacos y rompen los papeles… (Pausa.) Sí, sí, esos son los peores… Oye, todavía estamos a tiempo de llevarnos la gratificación, ¿verdad? (Pausa.) ¿Cómo? (Las luces se van bajando poco a poco. Hasta quedar oscuro. Todavía se oyen algunas frases más, que también se irán diluyendo.) Dos. (Pausa.) Seguro. Las Palmas está en un buen momento, va a golear al Mallorca… (Pausa.) ¡Anda ya! ¡No tienes ni idea! ¡Lo que te pasa es que al Madrid le viene bien que pierda el…! (Pausa.) Según las estadísticas... (Pausa.) Las estadísticas… Las estadísticas…

(El escenario queda a oscuras.)

VOZ EN OFF: Señoras, señores… Son las diez y cuarto A. M.. A esta hora se dan por finalizados los trámites relacionados con domiciliación y comienzan los de reclamaciones por multas de aparcamiento indebido. Cambien inmediatamente los indicadores de sus mesas, hagan un breve descanso, y después continúen con su labor. Desde el equipo de Dirección de estas oficinas queremos reiterar nuestras felicitaciones a todo el personal por su diligencia y su perspicacia. En los tres últimos días hemos llegado a conseguir una veintena de detenciones y treinta y cinco expedientes, con lo que estamos superando las previsiones de Plan de Choque contra los I.L.S. Enhorabuena a todos.
Tras este breve paréntesis, es hora de volver a recordarles nuestro decálogo de oro para el perfecto funcionamiento de estas oficinas: uno, la cabeza siempre alta; dos, los hombros atrás, más, más, así está mejor…; tres, la voz clara y bien timbrada, pronunciando todas las eses, especialmente las finales; cuatro, estornudar sólo cuando sea absolutamente necesario; cinco, tener en cuenta que los ciudadanos son también personas y debemos tratarles como tales; seis, (La luz va descendiendo poco a poco.) no perder los estribos; siete, mantener una actitud firme y decidida, pero no demasiado, un poco de modestia tampoco viene mal, haga como que escucha atentamente, con un ligero toque de misterio y seducción; ocho, mantener en todo momento la distancia de seguridad; nueve, en caso de detectar a un posible I.L.S., avisar inmediatamente a Seguridad; y diez, ir la baño al menos una vez cada tres horas.

FIN

 


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