|
Cronología teatral de la
democracia El 27 de marzo se celebra el
Día Mundial del Teatro

El teatro de autor ha proporcionado un
nutrido grupo de textos fundamentales para
comprender la evolución de la escena española en
los últimos 25 años. Con motivo del Día Mundial
del Teatro, que se celebra el día 27 de marzo, El
Cultural realiza una crónica de las obras y los
autores más destacados desde la Constitución hasta
nuestros días. En esta selección que pretende ser
memoria de los escenarios españoles destacan
autores tan diferentes como Fernando Arrabal,
Sanchis Sinisterra, Albert Boadella o Rodrigo
García. Además, siete reconocidos dramaturgos
analizan la evolución del autor en estos años y el
papel del teatro público.
1978 José María
Rodríguez Méndez. Bodas que fueron famosas
del pingajo y la fandanga. Bellas Artes.
Madrid. El autor inauguró la primera temporada del
Centro Dramático Nacional. Esta producción,
dirigida por José Luis Gómez, tenía un amplio
reparto encabezado por José Bódalo y una
espectacular escenografía realista, a tono con el
estilo de la obra. Trata ésta de las relaciones
entre un soldado repatriado de la guerra de Cuba y
las hijas de un carterista. Rodríguez Méndez,
adscrito a la llamada generación realista, es
autor de Flor de otoño, (representado
recientemente en Barcelona). Este año también fue
sonado el estreno de Noche de guerra en el
Museo del Prado de Rafael
Alberti.
1979 Luis Riaza.
Retrato de dama con perrito. Bellas Artes.
Madrid. Ganó el premio de la Crítica a la mejor
obra estrenada en Madrid en aquel año. Dirigida
por Miguel Narros, figuraban Berta Riaza e Imanol
Arias en el reparto. La escritura de Riaza,
cuidada y crítica, de planteamiento simbolista, se
inscribe en el llamado Nuevo Teatro Español de los
60, de Romero Esteo, Jerónimo López Mozo, Alberto
Miralles o José Ruibal.
1980 Josep
Maria Benet i Jornet. Motín de Brujas.
24 abril de 1980. María Guerrero. Madrid. Seis
limpiadoras nocturnas en un local de oficinas y un
vigilante de noche son los personajes de esta obra
que Benet i Jornet escribió originalmente en
catalán. Josefina Molina la dirigió y contó con
Berta Riaza, Marisa Paredes, Julieta Serrano,
Enriqueta Carballeira, Carmen Maura y María
Asquerino. Benet, con una destacada carrera
teatral en su ciudad, Barcelona, tiene más de una
treintena de obras escritas y
estrenadas.
1981 Jesús Campos.
Es mentira. Teatro Lavapiés. Maite Brik,
Elisa Montes y Victoria Rodríguez
protagonizaron esta pieza que tuvo que
retirarse de la cartelera quince días después del
intento de golpe de Estado. Campos cuenta aquí la
pesadilla de una persona a la que van a fusilar,
lo que le sirve para contar la historia reciente
española. Adscrito a la generación Nuevo Teatro
Español, ha estrenado A ciegas, 7000 gallinas y
un camello y Entrando en calor, entre
otras.
1982 Fernando Fernán
Gómez. Las bicicletas son para el
verano. Español. Madrid. Premio Lope de Vega
de 1976, no fue hasta este año que la obra se
estrenó con gran éxito. La dirigió José Carlos
Plaza y en ella se narran las vicisitudes que
atraviesa una familia durante el asedio a Madrid
en la Guerra civil. Un eficaz elenco con Agustín
González, Berta Riaza, Enriqueta Carballeira y
María Luisa Ponte, entre otros, contribuyeron a su
éxito. Lazarillo de Tormes, Los domingos,
bacanal, o la adaptación de Morir cuerdo,
vivir loco, actualmente en cartel, son otros
títulos del autor. Fermín Cabal.
Vade Retro! María Guerrero. Madrid.
Procedente del teatro independiente (Los
Goliardos, Tábano) Cabal aterriza en el CDN con
esta obra que le confirma como un gran
comediógrafo. Protagonizada por José Luis López
Vázquez y Ovidi Montllor, fue dirigida por Angel
Ruggiero. Es la segunda obra que firma (Tu
estás loco Briones) y luego vendrán Fuiste
a ver a la abuela y Esta noche gran
velada). Este año Francisco Nieva
estrenó Coronada y el toro e Ignacio
Amestoy gana el premio Lope de Vega por
Ederra, una reflexión sobre Euskadi.
1983 Rodolf Sirera. El veneno
del teatro. María Guerrero. Madrid. Escrita
originalmente en catalán, y traducida por
Rodríguez Méndez, se trató de un ejercicio de
lucimiento para dos extraordinarios actores: José
María Rodero y Manuel Galiana. Fue dirigido por
Emilio Hernández, que convirtió el patio de
butacas en el escenario y desplazó al público
hacia éste con el fin apoyar la idea de la obra:
teatro dentro del teatro, dos cómicos hablando de
su oficio. Sirera ya había estrenado esta obra dos
años antes en Elche, inspirada en El
comediante, de Diderot. Este mismo año
Fernando Arrabal estrenó El rey de
Sodoma.
1984 Albert
Boadella. Teledeum. Albert Boadella y
su grupo Els Joglars satirizan sin piedad al Papa
y a la Iglesia y ésta responde solicitando la
anulación de las representaciones allí donde estén
previstas. Un espectáculo polémico que volvió a
congregar a los seguidores del grupo. Este año
estrena también y con gran éxito Sebastián
Junyent, Hay que deshacer la casa, con
Lola Cardona y Amparo
Rivelles.
1985 Alfonso Sastre.
La taberna fantástica. Círculo de Bellas
Artes. Madrid. Tiempo llevaba Alfonso Sastre sin
estrenar cuando el productor Justo Alonso le pide
a Gerardo Malla que dirija esta obra, escrita en
1966 y nunca antes estrenada. Ambientada en los
bajos fondos madrileños, brilló por sus elaborados
diálogos y la jerga que emplea y también por la
actuación de Rafael Álvarez El Brujo. De esta
forma Alfonso Sastre ensayaba un teatro serio con
elementos irrisorios. José Luis Alonso de
Santos. Bajarse al moro. Teatro Bellas
Artes. Madrid. Verónica Forqué, María Luisa Ponte,
Amparo Larrañaga, Jesús Bonilla y Pedro Mari
Sánchez protagonizaron esta comedia coral que
revalidó a Alonso de Santos como uno de los
comediógrafos del momento. Un asunto de drogas,
muy de la época de los ochenta, ambienta esta
historia de infidelidades de la que se hizo
versión cinematográfica. Este año estrenan también
Paloma Pedrero, La llamada de
Lauren.
1986 Antonio Buero
Vallejo. Lázaro en el laberinto. Teatro
Maravillas (Madrid). Gustavo Pérez Puig estrena
esta pieza de Buero, uno de los pocos autores que
sigue manteniendo contacto constante con el
público, tanto en los teatros comerciales como
públicos. Aunque las obras de este periodo no son
las más interesantes (Caimán, Diálogo secreto,
El sueño de la razón, Música cercana...),
Buero destaca como el gran dramaturgo de la
segunda mitad del siglo XX.
1987 Ignacio García May.
Alesio. María Guerrero. Madrid.Un joven de
22 años gana el año anterior el Tirso de Molina
con esta obra en la que se repasa históricos
personajes dramáticos. Gran elenco para una puesta
en escena dirigida por Pere Planella. n José
Sanchis Sinisterra. Ay Carmela. Principal.
Zaragoza. Ha sido el título más traducido de
Sinisterra y la obra ha conocido numerosísimas
versiones, también una cinematográfica. La
estrenaron José Luis Gómez y Verónica Forqué, en
el papel de unos cómicos atrapados en territorio
nacional durante la Guerra Civil. Otros títulos
suyos son El cerco de Leningrado, Lope de
Aguirre, traidor, y El lector por
horas.
1988 Ana Diosdado.
Los ochenta son nuestros. Infanta Isabel.
Madrid. Jesús Puente dirigió esta comedia, que
antes de verse en el teatro la autora escribió en
forma de novela, y después llevó al cine,
obteniendo un gran éxito. Este mismo año también
estrenó Álvaro del Amo, Motor.
1989 Jordi Milán. Cómeme el
coco, negro. Más de medio millón de personas
vieron este espectáculo del grupo catalán La
Cubana en el que se contaban las interioridades de
una compañía de revista. La obra comienza cuando
acaba el espectáculo y los actores recogen sus
trastos, lo que provoca la participación del
público. La Cubana cosecharía después otros
importantes éxitos como Cegada de amor.
Este año también estrenaron Javier Tomeo,
Amado Monstruo, Sergi Belbel,
Elsa Schneider, Rafael Mendizábal,
Mala yerba y Juan José Alonso
Millán, Cuéntalo tú que tienes más
gracia, estos dos últimos prolíficos
comediógrafos que llevan casi dos décadas
estrenando sin parar.
1990 Santiago
Moncada, El hombre del Taj Majal.
Madrid. Protagonizado por Jesús Puente y Victoria
Perez, Santiago Moncada repite éxito, pues es uno
de los autores que, en su línea de comedia de
salón, más público convoca, sin que el paso de los
años le reste espectadores. También se estrenaron
Los últimos días de Emmanuel Kant, de
Sastre, y El baile de las ardientes,
de Nieva.
1991 Jaime
Salom. El señor de las patrañas. Centro
Cultural de la Villa, Madrid. Con una ingente
producción teatral y muy variada en lo estilístico
y argumental, el autor estrenó sobre todo en la
década de los 60 y 70 (La casa de las
chivas). Alfonso Zurro estrena sus
Falsas
maravillosas.
1992 Ernesto
Caballero. Auto. Alfil. Madrid. Después
de Squasch, el propio Caballero y su
compañía, Teatro Rosaura, estrena esta obra de
tono irónico y voluntad moralizante y que recibe
su nombre porque hace referencia a los autos
sacramentales calderonianos. La historia comienza
cuando cuatro personas sufren un accidente de
tráfico que les lleva a indagar sobre sus
relaciones y el comportamiento materialista que
conduce sus vidas. Es la pieza más estudiada de
este dramaturgo adscrito a la generación de los
80. Domingo Miras. Las brujas de
Barahona. Teatro Central. Sevilla. Uno de los
autores más eruditos en nuestro teatro barroco
estrena, con motivo de los fastos del 92, una de
sus obras fundamentales, de 1978. En ella resume
sus preocupaciones: los abusos de poder y el
destino de las víctimas.
1993 Antonio Gala. Los buenos
días perdidos. Madrid. Aclamado por el
público, aunque no tanto por la crítica, Gala es
uno de los autores más taquilleros. Desde el
sonado estreno de Petra Regalada en 1980, el autor
mantiene un contacto continuado con el público:
Samarkanda, El hotelito (1985), y
Carmen, Carmen (1998).
1994 Alberto Miralles. El
jardín de nuestra infancia. Centro Cultural de
la Villa. Madrid. Hace apenas un mes que Miralles
falleció, un autor adscrito al Nuevo Teatro
Español, con un agudo sentido crítico e interesado
por los temas sociales que trataba con humor. No
es ésta su obra más destacada (en 1998 estrenó
Píntame en la eternidad) pero muestra uno
de los asuntos que le interesaron: las
consecuencias de la Guerra Civil.
1995 Sergi Belbel.
Hombres. Marquina. Madrid. Después de la
lluvia. Albéniz. Madrid. La primera fue el gran
éxito de la temporada. Un espectáculo, formado por
varias historias originales de cuatro autores,
entre ellos Belbel, que ya había destacado por
Caricias. Después de la lluvia se estrenó
primero en catalán, dirigida por el propio
Belbel.
1996 Antonio Álamo.
Los borrachos. 17 de enero. Alhambra.
Granada. El Centro Andaluz de Teatro monta esta
pieza, con dirección de Alfonso Zurro, que quedó
finalista del Premio Nacional de Dramaturgia. La
acción reúne a los científicos que diseñaron la
bomba atómica en una noche de borrachera. Álamo ha
estrenado después Los enfermos y
Caos.
1997 Francisco
Nieva. Pelo de tormenta. María
Guerrero. Madrid. Nieva es uno de los autores que
no ha dejado de mantener contacto con el público
en todos estos años, pero en éste Juan Carlos
Pérez de la Fuente al frente del CDN decide montar
esta "reópera", que escribió en 1961 y para cuya
puesta en escena no escatimó medios. La obra se
repuso en la temporada siguiente . Un universo de
personajes desfilaban por el escenario, que
ocupaba al patio de butacas. Ignacio del
Moral. Rey negro. Olimpia. Madrid.
Adscrito a la generación de los 80, el autor se
inspira en una historia real rescatada de un
periódico sobre un inmigrante en Europa que en su
tribu original tiene la consideración de rey. Fue
dirigida por Eduardo Vasco, con Juan José Otegui,
Manuel Tejada y Lola
Casamayor.
1998 José Luis
Miranda. En el hoyo de las agujas.
Español. Madrid. Victoria Vera protagonizó este
monólogo con el que el autor (galardonado por sus
obras Ramírez y La niña de los
peines) obtuvo tres años antes el Lope de
Vega. En ésta asistimos a las reflexiones de una
mujer torero que se prepara en la habitación de un
hotel para enfrentarse a una tarde de gloria o de
muerte. Este año también estrenaron
Boadella, La increíble historia del Dr.
Floit & Mr. Pla, Miguel Murillo,
Plomo caliente, Jordi Galcerán,
Dakota.
1999 Juan Mayorga.
Cartas de amor a Stalin. María Guerrero.
Madrid. Con varias obras en su haber (El jardín
quemado, El traductor de Blumenberg), el CDN
elige esta pieza que se inscribe en una línea de
teatro de tesis y que aborda el tema de los
totalitarismos. La dirige Guillermo Heras y estuvo
protagonizada por Magüi Mira y Helio Pedregal.
José Ramón Fernández, Yolanda Pallín y
Javier G. Yagüe. Las manos. Cuarta
Pared. Madrid. Este trío de autores y director
propició uno de los estrenos del teatro
alternativo de mayor resonancia. Así se titulaba
la primera parte de una trilogía, relato de la
evolución de las gentes de nuestro país desde la
guerra civil a nuestros días. La primera entrega
se ambientaba en los años posteriores a la Guerra
y su puesta en escena, obra de Yagüe, disponía al
público en círculo, alrededor de la escena. Luego
vinieron Imagina y 24/7. Otro joven
de la misma generación, Borja Ortíz de
Gondra, estrena Dedos, una comedia
llena de elementos del vodevil dirigida por
Eduardo Vasco.
2000 Rodrigo
García. After Sun. Centro Cultural
Europeo de Delphi, Grecia. Llevaba diez años
estrenando en los circuitos alternativos con obras
como Notas de cocina o Protegedme de lo
que deseo. Luego le siguieron, entre otras,
Haberos quedado en casa, capullos o
Conocer gente, comer mierda. Con After
Sun Rodrigo García dio su gran salto a los
escenarios internacionales con esta particular y
agresiva lectura del mito de Faetón. Su teatro es
fragmentado, visual y poético. Su compañía, La
Carnicería, estrena constantemente en el
extranjero los textos que García además de firmar
dirige.
2001 Angélica Liddell.
El matrimonio Palavrakis. Sala Pradillo.
Madrid. El terror cotidiano inspira la mayoría de
las obras de Liddell, autora, directora y actriz
que posee un particular universo en el que mezcla
la oscuridad con lo kitsch. El matrimonio
Palavrakis forma, junto con Once Upon a
Time in West Asphixia e Hysterica
Passio, su Tríptico de la aflicción,
todas ellas estrenadas por su compañía, Atra
Bilis, que creó junto a Gumersindo
Puche.
2002 Fernando Arrabal.
Carta de amor. Reina Sofía. Madrid. El año
anterior el mismo CDN estrenó El cementerio de
automóviles, considerada por la crítica como
una de sus mejores piezas. Pero éste monólogo,
interpretado por María Jesús Valdés, gana interés
por el tema biográfico que trata: la desaparición
de su padre tras la guerra y el oscuro papel que
en ella jugó su madre.
2003 Jerónimo
López Mozo: El olvido está lleno de
memoria. Círculo de Bellas Artes. Madrid.
Perteneciente al Nuevo Teatro Español, López Mozo
ha publicado mucho (Como reses, Eloídes,
Tiempos muertos), pero ha estrenado poco. Este
año Antonio Malonda le dirige un texto que rinde
homenaje a los actores exiliados tras la Guerra
Civil.
NINGUNA |