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El escritor Darío Fo es el maestro de la provocación. Enviado por el CELCIT. (22/10/02)
Él, el Nobel italiano de literatura, al que en el mundo se le conoce como 'El maestro de la provocación', a sus 76 años sigue estando en primera línea a la hora de marchar o manifestarse contra la derecha y por la defensa de los derechos de la clase trabajadora en Milán (Italia), la ciudad en la que reside. A su lado, Franca Rame, su compañera durante medio siglo. Ella es la musa y la actriz, el polo a tierra que le coordina la agenda, decide sobre lo que conviene y hasta es coautora de algunas de sus piezas. Es una artista a la que pocas veces se entrevista y a la que el protagonismo poco le interesa. Cuando la Academia Sueca anunció el nombre de Fo como ganador, muchos se sorprendieron. El portugués José Saramago fue su más cercano competidor (a la postre lo obtuvo un año después). "Lo ganó porque, según la tradición de los comediantes medievales, fustiga el poder y restaura la dignidad de los humildes -dijeron los suecos-. Con una mezcla de risa y seriedad abre nuestros ojos a los abusos e injusticias sociales". Procesado cuarenta veces por delitos de opinión. En 1963 fue censurado su programa de televisión en el que criticaba a la derecha y durante veinte años no apareció en la pantalla italiana. La persecución fue tal que Franca sufrió un secuestro por parte de una banda fascista y luego, en 1980, les negaron la visa estadounidense por su participación en una organización que apoya a los prisioneros políticos. Hace diez años estuvieron por última vez en Colombia, han sido huéspedes del Festival de Manizales y piezas suyas como Pareja abierta o casi de par en par, Misterio bufo, La muerte accidental de un anarquista y La historia de un soldado se han representado muchas veces en nuestro país. Cuando ganaron el premio, usaron el dinero para crear una fundación llamada El Nobel de los Desvalidos. Compraron 40 busetas para transportar discapacitados y siguen como en los viejos tiempos, cuando actuaban para recoger dinero que les permitiera a los obreros seguir con sus luchas: "Respaldamos la ocupación de las fábricas por varios meses y los empleados se mantenían con nuestra ayuda. La taquilla de cada noche era para comprarles arroz, vino, todo lo que necesitaban", afirma Rame. En Milán,
a punto de que salga el primer tomo de la autobiografía de Fo (Mis
primeros 7 años circulará en un mes), EL TIEMPO habló
con los dos teatreros. LOS INTELECTUALES FRENTE A LA GUERRA ¿Qué
sabe de la Colombia actual? ¿De
que puede depender la solución? ¿Cuál
debe ser el papel de los intelectuales y de los artistas en una situación
de guerra como la que vive Colombia? ¿Y
cómo se le puede decir a la gente que tenga esperanza cuando está
viviendo una guerra tan dura?
¿El
teatro debe mostrar esto o debe evadirse? ¿Para
qué le sirvió el Premio Nobel? LA ACTRIZ Y SU DISCURSO POLÍTICO ¿Qué les dice a estas mujeres que están en Colombia viendo a sus hombres, hijos y amantes partir a la guerra? Recuerdo a Lisístrata, que propuso parar de hacer el amor hasta que los hombres renunciaran a hacer la guerra. Es muy difícil, porque en Colombia, en Afganistán, en todos los lugares del mundo, las guerras no están hechas para la defensa del pueblo, a excepción de Palestina que defiende su propio territorio. Por el contrario, las guerras se hacen porque les sirven a los fuertes, porque producen dinero. Bush está defendiendo el petróleo. Detrás de está guerra en Afganistán, hay un asunto sobre el petróleo que no tiene fin. ¿Qué pueden hacer las mujeres para parar la guerra? Nada, nosotras debemos solamente soportarla o contar con gobernantes conscientes y que no se interesen sólo en el negocio, en el dinero. ¿Qué
piensa de las declaraciones de Oriana Fallaci contra la cultura musulmana?
¿Qué
le aprende y que le enseña a Darío? ¿Qué
le falta hacer en teatro? ¿El
premio Nobel les sirvió para que se escuchara más su voz?
¿Pero
la mirada de la gente hacia ustedes ha cambiado? Diego
Giraldo. El Tiempo. 13 de octubre de 2002 El CELCIT
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