Encuesta


Guido D'Albo. Tengo 48 añitos cumplidos en París (sorry...) y soy argentino y actor, mal que me pese... (14/01/03)

1.- En tu opinión, ¿cuáles son los problemas más comunes del teatro actual?

Creo que los problemas actuales del teatro en general, reside en los dramaturgos (o su escasez) por un lado, y en la falta de norte de la humanidad en general, lo cual redunda en actores y directores poco claros. No hablo de ideologías político/partidarias, porque la historia nos enrostró que todo era una mentira. Pero sí de ideologías de vida. Estamos en una época, que al igual que en otras de la historia, hay que definirse entre la vida o la muerte, entre los valores o el sálvese quien pueda, entre la fe(no el fanatismo, ni tampoco fé en algo impuesto) sino la feen un sentido real del ser humano, aunque estemos demostrando cada día que no lo hay, y la fría y ambigua verdad del razonamiento. De todo eso hacer un cóctel, y sacar una conclusión, aunque sea momentánea. Los dramaturgos deben tener en cuenta lo emocional, sin dejar de lado lo "inteligente", pero no ponerlo como meta de la obra. Los actores debemos saber mucho de "todo", y entender cómo hacer llegar un mensaje evitando que el espectador se cierre a oír, porque está muy herido. Los directores también deben entender ésto, más allá del miedo a la crítica. En los momentos críticos siempre fueel teatro un vehículo de toma de conciencia, pero ya pasó la era de los panfletos, la era de los discursos. El teatro debe reflejar lo que le preocupa a la gente, de una manera amable, divertida si se quiere, pero profunda y viva. Con respecto a los actores españoles hay algo que quiero comentar, por lo poco que ví en España, o aquí. Me refiero al teatro exclusivamente. Creo que vienen de una tradición muy fuerte en el decir, porque han tenido grandes textos en su historia, pero necesitan hacer vivo ese decir, y los cuerpos de los personajes. Ya no deben preocuparse por esos temas, realmente pueden decir muy bien, es una gran ventaja, pero no todos los textos se pueden trabajar de la misma manera. Yo tengo bastante investigado un tema con la respiración. Cuando doy algún seminario aquí en Argentina, y lo he dado también en Ecuador, para actores formados, con este tema puntual, es como que se abre una puerta nueva en los ellos. Se logra un vaivén emotivo muy amplio, que siempre funciona (cosa que no pasa siempre con la memoria emotiva) y que permite que el actor se relaje de tensiones innecesarias, y se preocupe simplemente de la escena, dejándose llevar.


3.- ¿Reconoces un proyecto global que encauce tu trabajo diario en el teatro? En caso afirmativo, ¿cuál o cuáles?

Bueno, no reconozco un proyecto global...ser actor es mi trabajo, siempre pensé que quería hacer todo lo que un actor pueda hacer, hay cosas que que disfruto más que otras, por supuesto, pero siempre soy felíz actuando. Por eso dejé de dirigir, porque todavía envidio al actor arriba del escenario, no quiero estar abajo!!! Cómo proyecto global podría decir que es la vida, y esto supone muchas cosas, en la que está el trabajo también, pero no sólo eso. Creo que dentro de las posibilidades, hay que tender a ser cada vez un ser humano mejor, y entiendo por ésto, coherente con uno mismo a cada etapa. Flexible a los cambios externos e internos, y tratando de entenderse cada vez un poco más. Ningún artista mejora si no mejora cómo ser humano. Un político tal vez sí, pero mejora en otro sentido!!!!


4.- Por último, nos gustaría que compartieras con nosotros alguna anécdota de tu experiencia en el ámbito escénico.

En cuanto a anécdotas, no sé...pero ésta se la cuento para Uds...hace años yo estaba haciendo un unitario para TV, y tenía que trabajar con una de las pocas actrices que quedan de la época de oro del cine y del teatro. Todo el mundo la trataba con excesivo respeto, y merecido. En un mometo quedamos solos ella y yo descansando y yo, por buscar conversación, le cuento que tuve la suerte de trabajar con Pedro Quartucci, en su último trabajo en teatro. El era un galán de su época, y cuando hice West Side Story, hacía una participación. Yo me quedaba horas con él oyendo anécdotas, porque era un "cogedor" empedernido, incluso dicen fue amante de Evita, y decían que estaba "muy bien dotado".Yo por supuesto sólo le dije a la actríz..."sabe sra., yo tuve la suerte de trabajar con Quartucci, y ahora con Ud., es un privilegio" Ella respondió..."Gracias querido...Quartucci...trabajamos juntos...decían que estaba muy bien dotado...y yo no me iba a perder de averiguarlo...¡estaba muy bien dotado!" Yo caí de culo y no pude hablar más.

 


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