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martes 19 de agosto de 2003

 


José María Pou: «La fama es una consecuencia de mi trabajo, no una finalidad»


Actor




Miguel Ayanz
Uno de los grandes de la escena española ¬ha trabajado, entre otros, con José Luis Alonso, Marsillach, Nuria Espert, Flo- tats y Mario Gas, en teatro, y con Carlos Saura, Colomo, Gonzalo Suárez o Pilar Miró en cine¬ José María Pou cierra mañana el ciclo «Estrellas bajo las estrellas de Mérida», en su regreso, por tercera vez, al Festival. Entre sus proyectos, cuenta, «El Rey Lear», con Calixto Bieito («me tiene comido el coco, a seis meses de empezar el ensayo»), y un cara a cara con Javier Bardem en la próxima película de Amenábar.
   ¬Hábleme de esta experiencia, esta lectura, monólogo o soliloquio...
   ¬La verdad es que no me gusta hablar de monológo porque no lo es. El ciclo han sido lecturas dramatizadas de textos de los clásicos grecolatinos. Ésta lleva el título de «¿Qué hemos aprendido?». Y esa pregunta tiene dos direcciones: ver qué ha aprendido el público de las cuatro noches anteriores; pero también qué hemos aprendido en estos dos mil años de convivencia con el legado de la cultura grecolatina. Lo que se va a plantear es si hoy en día, en este mundo tecnificado, la cultura de los clásicos sigue sirviendo para algo.
   ¬¿Y sirve todavía?
   ¬¿Ah!, la respuesta la tendrán los que vean el espectáculo. Aunque estoy yo solo en el escenario, no va a haber un único personaje. Hemos planteado, junto a Eduardo Soto, que ha hecho una selección de textos fantástica (Sófocles, Esquilo, Séneca, Epicuro, Apuleyo, Cicerón, Terencio...) una labor de ganchillo para darle forma a todo. Eduardo Bazo, que lo dirige, ha creado un ambiente sonoro para que subraye e introduzca los distintos temas.
   ¬Pero la gente no va a ver sólo cómo José María Pou lee...
   ¬Sí, por eso cuando me lo propusieron yo dije que, si esto se iba a llamar lectura dramatizada, debía tener mucho más de dramatizado que de lectura, más de teatro, una estructura y un componente teatral. Siempre que un actor se pone de pie frente al público, allí debe surgir el teatro.
   ¬¿Se puede decir que la serie de televisión «Policías» le ha dado más fama que el cine o el teatro?
   ¬Indiscutiblemente, la popularidad que da la televisión es enorme, a años luz de la que se obtiene con el teatro o con el cine. Pero no me preocupa demasiado, depende de lo que uno busque. Hace 30 años decidí única y exclusivamente ser actor, no ser famoso. Acepto la fama y la popularidad como una consecuencia de mi trabajo, pero nunca como la finalidad. Me gustan mucho las cámaras, soy muy feliz cuando me pongo delante de ellas, pero mi hábitat natural es el teatro. Es el único de los tres medios donde el actor puede sentirse absolutamente responsable de lo que hace.
   ¬También ahí hay un director y un texto que marcan unas directrices. Aunque usted ha tenido los mejores...
   ¬Yo tuve la suerte inmensa de empezar en esta carrera, en los años 70, con los dos directores más grandes que ha habido en el teatro español: José Luis Alonso y Adolfo Marsillach. Eso marca mucho, y sobre todo me enseñó cuáles deben ser las relaciones entre actor y director.
   ¬¿Es posible otro «Arte», otro espectáculo de texto, inteligente, que atraiga al público como aquél?
   ¬Hombre, si lo hubiera, me apunto. Estoy seguro de que sí que hay obras que pueden llegar a tener la misma proyección y la misma calidad. Pero en teatro nunca se sabe por qué se producen esos éxitos tan desorbitados. «Arte» fue un revulsivo de proporciones extraordinarias. Todavía podríamos estar haciéndola.
   ¬¿Sigue con la serie «Policías»?
   ¬No, dejé de rodarla en octubre del año pasado. Lo que pasa es que Antena 3 siguió repitiendo episodios, pero la dejé ya para ensayar «Celobert», de David Hare, que ha sido el gran éxito de la temporada pasada en Barcelona. El 6 de septiembre la retomo hasta principios de febrero en el Teatro Romea. Pensaba hacerla luego en castellano, pero se ha cruzado un proyecto al que no puedo renunciar de ninguna manera: en marzo empezaré a ensayar «El Rey Lear».
   ¬¿Con quién trabajará?
   ¬Lo vamos a estrenar en Barcelona, dentro de la programación del Forum 2004, y lo va a dirigir Calixto Bieito, que es en estos momentos uno de los más grandes directores europeos, solicitadísimo y muy controvertido. Es una aventura en la que merece la pena meterse.
   ¬¿Y cine?
   ¬Me pasa lo de siempre, estoy tan metido en el teatro que me llegan muchas ofertas, pero son incompatibles con el teatro. Siempre que me llaman digo «Dios mío, que sea una cosita pequeña, de dos o tres días». Y una de esas me ha llegado ahora: voy a hacer un pequeño papel en la nueva película de Amenábar. Tengo una secuencia preciosa con Javier Bardem, y eso me hace mucha ilusión.

 
 




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