MADRID.- Éste parece el año de Juan Diego. A sus 63 años, vive uno de los mejores momentos de su carrera, con cinco películas este año y el Premio de Interpretación del Festival de Málaga. No obstante, no todo es un camino de rosas: "El año pasado estuve en paro. No tenía dinero y tuve que pedir un crédito. Esto es así", confiesa.
El actor, uno de los más respetados de su oficio, se ve como un intérprete obsesivo y reconoce: "Yo me hurgo las tripas hasta sacar al personaje".
"El ser humano lleva dentro todos los personajes posibles. Nada es inventado. Yo me los busco dentro, me hurgo las tripas hasta sacarlo. A veces es doloroso, quema; otras, en cambio, te hace reír", explica Juan Diego, quien este fin de semana estrenó 'El triunfo', de Mieira Ros, filme por el que, junto a 'Remake', de Roger Gual, logró el galardón del festival de cine español de Málaga.
"El premio me lo dieron para bendecir ambas películas", cuenta este actor nacido en un pueblo sevillano y que, con 18 años, se vino a Madrid para meterse de lleno en el teatro. Años más tarde entró en el cine con papeles no muy destacados; hasta que, en 1983, Mario Camus descubrió al mundo su grandeza en 'Los santos inocentes'. A partir ahí, su carrera se convirtió en un amplio muestrario de personajes, a cada cual más diferente y complejo.
Esto le ha valido el calificativo de actor de carácter, dotado de una versatilidad a toda prueba. "Yo siempre les digo a los que empiezan: 'La galanura se va, hay que trabajar la composición'. Si eres como una tienda con muchos modelos de trajes, es raro que no salgas vestido", comenta Juan Diego, quien ha demostrado con creces ese carácter versátil en las cinco películas en que ha trabajado este año.
En 'El triunfo' es un delincuente que ejerce de dueño del barrio chino barcelonés en los años ochenta, un tiempo en el que la llegada de la inmigración provoca una lucha por el poder. "Las historias de perdedores siempre me han atraído. Además, mi personaje está hecho de miradas y silencios. Es un lobo solitario, violento y herido. Un entrañable canalla", explica.
En 'Remake', Juan Diego vuelve a trabajar con Roger Gual, tras "Smoking Room". Es una historia "más vivida por mí" dice este actor que en los años 70, si bien no vivía en una comuna, como su personaje, sí era un destacado activista, conocido por su compromiso político.
Además, acaba de rodar a las órdenes de Banderas 'El camino de los ingleses'. Fue una experiencia "de bandera", dice, y explica: "Los compañeros como Antonio, cuando se ponen tras la cámara se convierten en tus madres. Te miman, te respetan y sufren tus pataletas".
"Banderas es un gran director. Tiene la película en la cabeza y sabe un huevo de cine. Algo que ya se le nota cuando interpreta, incluso en esos trabajos menores de Hollywood. Espero que pronto consiga un buen guión europeo que lo confirme como el gran actor maduro que es".
"El año pasado estuve en paro. No tenía dinero y tuve que pedir un crédito".
Si en el filme de Banderas Juan Diego es "un ser repugnante pero simpático". En 'Fuerte Apache' (ópera prima de Jaume Mateu, pendiente de estreno), un drama ambientado en los centros tutelares de menores, encarna a "un hermoso lobo solitario. Un corazón bendito". Mientras que en 'Vete de mí', un comedia ácida de Víctor García de León (también por estrenar), da vida a "un actor casposillo" en medio de un conflicto entre generaciones.
Este amplio abanico de tipos, fruto de su versatilidad, es lo que, dice, le impide abandonar su oficio: "Te permite extraer los matices de cada uno". Algo esencial para un actor obsesivo que está las 24 horas del día a cuestas con su personaje: "A partir de un momento, ese personaje ya está dentro y bien alimentado; entonces es él quien se agarra a ti. Son partos, pero si no lo haces así, es como ir a la oficina", apunta.
El teatro, donde se curtió y que sigue alternando con el cine, sigue siendo, para Juan Diego, su "medio natural": "En las tablas persiste ese temblor que no se te quita. Ahí eres el único responsable de todo".
Haber tenido una temporada tan prolífica no significa nada: "El año pasado estuve en paro. No tenía dinero y tuve que pedir un crédito. Esto es así", dice. Para luego contar que el secreto de un buen actor es una combinación de "trabajo, suerte, y salud para salvar los obstáculos que vengan con la carrera".
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