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Laurence Boswell: “La Royal
prepara ya el segundo ciclo del Siglo de
Oro” Lo mejor del
año: Teatro

Tras su estreno en
Stratford, tres de las cuatro obras que integran
el programa The Spanish Golden Age (SGA)
se presentan el 21 de enero en Londres, en el
Playhouse Theatre. La Royal Shakespeare Company
(RSC) estudió casi un centenar de obras de
nuestro Siglo de Oro para selecionar cuatro
títulos sobre los que un elenco ha trabajado
durante un año.
–¿Cómo ha sido el
recibimiento que el público ha dado a este
programa en España y en su país? –El público
español entendió ciertos personajes más
rápidamente que el británico, como Anarda, la
sirvienta malencarada y envidiosa de El perro
del hortelano. El público español siente más
los conflictos del honor y ríe más alto y más
fuerte que sus homólogos británicos.
–Después de este programa ¿cuál será el
próximo país al que la compañía dedicará un
proyecto similar? –Ya estamos trabajando en
la segunda parte de SGA, que queremos producir
para el año 2008, pero el diseño y las
traducciones deben comenzar ahora. Espero que
podamos incluir en el proceso a profesionales
del teatro español y me gustaría oír que hay
algún teatro español intereseado en unirse a
nosotros. También estamos trabajando en una
temporada sobre el drama ruso para el 2007, que
incluirá grandes obras rusas y la adaptación de
sus mejores novelas clásicas y
contemporáneas.
Ingenio y
verosimilitud –¿Cuál ha sido la
contribución más interesante del Siglo de Oro al
trabajo de los actores? –El Siglo de Oro es
especialmente bueno para los papeles femeninos.
Lope y su compañía empleaban a mujeres reales,
no a chicos vestidos de mujer, por lo que el
número, la calidad y la audacia de los papeles
femeninos es estupenda en el Siglo de Oro. Los
personajes son más poderosos y dominantes. Los
actores que han participado han aprendido mucho
a la hora de reaccionar con ingenio y rapidez.
Estas obras se interpretan muy deprisa, de forma
apasionada y rápidamente la tragedia se vuelve
comedia; éste es el único desafío, conseguir
dotar de verosimilitud y verdad estos cambios
inmediatos, esa ha sido una de las grandes
lecciones que nuestros actores han
aprendido.
–Han excluido del programa que
presentan en Londres La venganza de
Tamar. ¿Por qué? –Esta obra ha sido muy
mal recibida por la prensa en Inglaterra. Fue
una producción muy controvertida que no llegaba
al nivel de las otras tres y no quise mostrarla
en Londres.
–En su opinión, ¿cuál es el
punto más débil que una compañía como la RSC
debe proteger? –No tiene sentido desperdiciar
el dinero con las instituciones; lo que hay que
hacer es respaldar económicamente a los
artistas. Primero, hay que encontrar grandes
directores apasionados por estas obras y que
tengan talento para llevarlas a escena. Cuando
se hayan encontrado estas raras almas, hay que
dejarles dirigir la institución y darle
suficiente dinero para salga
adelante.
–¿Y cuál es la clave de su
éxito? – En primer lugar, el “ensemble”. Un
grupo de actores que pueden estar juntos un año
como mínimo estudiando verso y todas las
habilidades necesarias para estas obras. Después
ellos salen fuera para aprender otras cosas y
volver. La RSC es un lugar al que los actores
vuelven para crecer. Luego, trabajamos con
clásicos. Estamos especializados en Shakespeare,
lo hacemos muchísimo. Enseñamos retórica y
lenguaje obsesivamente. Usamos los sonetos de
Shakespeare e introducimos a los actores en
poetas de este periodo. Miramos a los autores
contemporáneos de Shakespeare para comprender
mejor su contexto. Estamos atentos a cómo el
cuerpo se relaciona con la voz y tenemos un gran
número de profesores dedicados a entrenar en
esta cuestión. Y finalmente, hacemos un trabajo
contemporáneo. Intentamos siempre presentar
nuevas obras paralelamente con obras clásicas.
Unas inspiran a las otras. Las nuevas obras nos
ofrecen una mirada contemporánea del mundo, pero
también nos revelan las intenciones y el
significado de las viejas. Esperamos contar con
escritores inspirados en las habilidades y
éxitos de los grandes maestros. Combinando lo
viejo y lo nuevo nos mantenemos frescos y vivos.
PERALES,
Liz |