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Estrenos Lo mejor del año:
Teatro

El Siglo de Oro Español
por la Royal Shakespeare Programa:
El perro del hortelano, de Lope de Vega;
La casa de los empeños, de Juana Inés de
la Cruz; La venganza de Tamar, de Tirso
de Molina y Pedro de Urdemalas, de
Cervantes. Directores: Laurence Boswell, Nancy
Meckler, Simon Usher y Mike Alfreds.
Intérpretes: Rebeca Johnson, Claire Cox,
Katherine Kelly, Simon Trinder, William
Buckhurst, Peter Sproule, Matt Ryan, John Stahl,
John Ramm, entre otros... Festival de Otoño de
Madrid. Teatro Español. Del 24 al 31 de
noviembre.
La actuación de la Royal
Shakespeare Company en Madrid con un programa
dedicado al Siglo de Oro Español ha sido, en
opinión de El Cultural, el acontecimiento
teatral más importante del año. Fue el director
José Luis Gómez quién lo calificó de “segundo
Trafalgar”, en el sentido de considerar ejemplar
el propósito y los resultados del ciclo. Durante
una semana, invitados por el Festival de Otoño,
los ingleses dieron una auténtica lección de
teatro con un repertorio de cuatro títulos en
los que se mostraba la variedad de temas y
géneros presentes en el teatro clásico español:
comedias como El perro del hortelano, La casa
de los empeños o Pedro de Urdemalas
se alternaron con la tragedia La venganza de
Tamar, sin duda la más irregular. Obras que
recibieron un tratamiento contemporáneo en su
puesta en escena. La RSC ilustró sobre cómo
opera una compañía de repertorio, es decir, un
elenco de intérpretes convincentes y versátiles,
capaces de ser sirvientes en una comedia
cortesana, para transformarse dos días después
en príncipes ambiciosos de una tragedia o dos
días más tarde en campesinos, piratas o pícaros.
La crítica entendió que la RSC era un modelo de
inspiración, justo en el momento en el que se
renovaban nuestros teatros
oficiales.
La cena Autor:
Jean-Claude Brisville. Dirección: Josep Maria
Flotats Iluminación: Albert Faura. Intérpretes:
Carmelo Gómez y Flotats.Teatro Bellas Artes.
Madrid. Estreno: 16 de septiembre.
Josep
Maria Flotats se confirma como la figura
trinitaria de nuestro teatro: actor, director y
productor. Este año se ha unido al actor Carmelo
Gómez, que volvía a los escenarios teatrales
tras una larga ausencia, componiendo el cartel
más atractivo de la cartelera madrileña. La obra
elegida es un texto del francés Jean-Claude
Brisville, estrenado con éxito en París. Se
trata de una pieza política interesante y bien
escrita, protagonizada por el que fuera el
representante de la política exterior francesa
durante el último tercio del siglo XVIII,
Talleyrand, y por uno de los comisarios más
sanguinarios de la Revolución Francesa, Fouché.
El autor recrea una cena en la que, tras ser
Francia derrotada en Waterloo, Talleyrand
intenta la restauración borbónica asegurándose
antes de que el pueblo, controlado por Fouché,
no va a rebelarse. Flotats interpreta al cínico
de Talleyrand, un personaje que parece haber
sido escrito a su medida. Carmelo Gómez dota a
Fouché de una personalidad contrastada con la de
su enemigo: es tosco y avieso y sus
intervenciones marcan los momentos críticos de
la velada.
El retablo de las
maravillas Dramaturgia, dirección y
espacio escénico: Albert Boadella. Intérpretes:
Ramon Fontserè, Pilar Sáenz, Jesus Agelet,
Xavier Boada, Pep Vila, Minnie Marx, Dolors
Tuneu, Xavi Sais. Teatro: Loper de Vega.
Sevilla. Estreno: 9 de enero.
Boadella
afirma que el primer motivo por el que decidió
adaptar el famoso entremés de Cervantes El
retablo de las maravillas fue “la necesidad
de hacer algo para conseguir que veinte personas
continúen subsistiendo del teatro”; Boadella
toma distancia de aquellos que, en el mundo de
la cultura, creen que es espurio cualquier
producto sometido a los condicionamientos
comerciales que impone el mercado. Al contrario,
él no considera estos condicionamientos una
limitación: “nos permite una cierta libertad, o
sea, no depender de que ninguna institución, por
el hecho de pagarnos el invento, condicione el
producto”. Y así, en esta producción, emplea esa
libertad para reírse nuevamente de los
estereotipos ideológicos más ampliamente
divulgados en nuestra sociedad: el arte moderno,
el progresismo y la cocina actual. Tampoco falta
un cura con sotana, como es menester en toda
obra “joglaresca”: es Josemaría, identificado
claramente con el fundador del Opus, que
protagoniza la escena más memorable de todo el
espectáculo, aunque esto puede ser discutible.
Este retablo de cinco escenas se articula en
torno a los distintos papeles que interpreta
Ramon Fontserè, un actor capaz de mimetizarse en
personajes actuales con una extraordinaria
verosimilitud y ridiculizarlos. El resto del
elenco no desmerece –Xavi Boada, Pilar Saenz,
Pep Vila, Jesús Agelet, Minnie Marx, Dolors
Tuneu, Xavi Sais– ; es una troupe bien
armonizada y asentada con la que Boadella cuenta
para lanzar sus dardos contra la estupidez
humana.
Barcelona, mapa de
sombras Autor: Lluïsa Cunillé. Dirección:
Lurdes Barba. Escenografía : Max Glaenzel y
Estel Cristià. Iluminación: María Domenech.
Intérpretes: Mont Plans, Alfred Luchetti, Lina
Lambert, Jordi Collet, Daniella Corbo y Albert
Pérez. Sala Beckett. Barcelona. Estreno: 3 de
marzo.
Parece una ironía que la Sala
Beckett haya encargado a Lluïsa Cunillé una obra
para el ciclo “L’acció té lloc a Barcelona” (“La
acción tiene lugar en Barcelona”), pues en sus
más de 20 obras estrenadas, Cunillé se ha
mostrado siempre como la defensora de los
espacios indeterminados. En Barcelona, mapa
d"ombres realiza una doble pirueta saltando
hacia la otra orilla de su trayectoria pero sin
desviarse de ésta. La obra reúne a seis
personajes en un piso del Ensanche barcelonés
modesto. Un matrimonio maduro solicita a sus
tres inquilinos, en una misma noche, que
desalojen sus habitaciones para poder vivir
tranquilamente los pocos días que la enfermedad
terminal del marido les permita. Los personajes
se convierten en arquetipos contemporáneos de la
soledad urbana, fácilmente identificables, como
lo son los espacios a los que hacen referencia.
Entre tanta realidad lo inverosímil hace sutiles
intervenciones. Cunillé va más allá y entrecruza
las vidas de sus personajes para llevarnos al
nudo de la tragedia clásica. El incesto y el
adulterio aparecen en el anodino piso barcelonés
y, sin embargo, con el sarcasmo propio de la
autora, la obra se va escorando hacia la
comedia. Sólo en la escena final, entrando ya en
el terreno de lo grotesco, comprenderemos que
estamos ante una tragicomedia de altos vuelos,
sabiamente dirigida por Lurdes Barba y con un
elenco que hizo un trabajo
extraordinario.
Santa Juana de los
mataderos Autor: Bertold Brecht.
Dirección: Àlex Rigola. Escenografía: Bibiana
Puigdefàbregas. Iluminación: Maria Domènech.
Intérpretes: Nao Albert, Pere Arquillué, Ivan
Benet, Jacobo Torres, Àngels Sànchez, Quim
Dalmau, entre otros. Grec. Barcelona. Estreno:
25 de junio.
Àlex Rigola se encarga de
resaltar, por medios audiovisuales como la
proyección en un gran panel de vídeo, que la
cosa de los trabajadores y el patrón continúa;
que el obreraje está en pie de guerra porque el
patronaje sigue siendo, más o menos, el mismo.
En esta línea de un marxismo escénicamente
primario y doctrinalmente elemental se inscribe
Santa Juana de los mataderos, un
primitivo Bertolt Brecht con el que Rigola
inauguró este año el Grec de Barcelona, en el
marco del Forum. Para hacer viable en escena un
texto en exceso discursivo Rigola ha diseñado un
espacio presidido por una caja de cristal en el
que irrumpe Brecht explicando por boca de sus
personajes su doctrina. Hay un equipo de actores
en el que todos destacan por igual, aunque quizá
sea justo subrayar el trabajo de Pere Arquillué
y Aúrea Marquez, actores que viven el frenesí de
la violencia que emana Santa
Juana.
Críticos
consultados Ignacio Amestoy Javier
Villán Maria José Ragué Iolanda García
Madariaga Para la selección final los
críticos han tenido en cuenta La Orestiada,
El rey se muere, Romancero gitano, Homenaje a
Cataluña, Ildebrando Biribo, Maestros antiguos,
Copito de nieve, La Celestina y
Desorientados.
NINGUNA |