Por mucho que se empeñen en enterrarlo, el
teatro demuestra, temporada tras temporada, su buena salud.
Como muestra, algunos de los últimos datos disponibles, según
se extrae del Anuario de Sociedad General de Autores y
Editores (SGAE). En 2003, a las salas madrileñas acudieron
3.043.365, frente a los 2.257.221 del año anterior (un aumento
de casi 800.000 espectadores). Estos datos suponen que la
Comunidad de Madrid acogió al 27,7 por ciento de todos los
espectadores del país, frente al 23,9 del anterior recuento.
Además, si se compara esta cifra con la ofrecida por el
Ministerio de Cultura, que establece sus datos por temporadas,
se ve que, en la correspondiente a 2000-2001, hubo 2.660.644,
mientras que en la 2001-2002, la cifra creció hasta
2.700.210. Los datos de asistencia para
el conjunto de España también invitan al optimismo: aunque de
2000 a 2001 la cifra bajó un poco (de 10.294.020 personas a
9.643.093), en 2002 volvió a subir hasta 10.975.500. En total,
las salas españolas recaudaron 114.442.000 euros (en 2001
fueron 80.450.854). Estos datos
contrastan con la afluencia de espectadores a los principales
campos de fútbol. Si se compara el número de espectadores de
las salas madrileñas con los de los equipos que estuvieron en
primera división en la capital en 2001-2002 (Real Madrid,
Atlético de Madrid y Rayo Vallecano), se comprueba que el
teatro tuvo unos 610.355 espectadores más (de los 3.043.365 a
los 2.433.000 que logró el deporte rey). También la
recaudación creció, de acuerdo a los últimos datos: de
48.162.376,86 euros en 2000-2001, se pasó a 59.856.545,57 en
la temporada siguiente. Por funciones, la capital acogió 692
más que en 2000-2001.