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Sitges Teatre Internacional,
experimentos y rarezas Punto y final a la etapa dirigida por Magda
Puyo

EL 28 de mayo comienza el Sitges Teatre
Internacional, que este año pone punto y final a
la etapa dirigida por Magda Puyo. A partir de
ahora se abre un periodo de reflexión sobre qué
línea seguir. De momento, esta edición la integran
25 espectáculos que apuestan por el mestizaje y la
creación actual.
Magda Puyo acusa al teatro de
repertorio de estar copando un espacio en los
escenarios que corresponde a la creación
contemporánea. Dice Magda Puyo que, en la
actualidad, muchos directores quieren “a través
del repertorio clásico explicar el mundo
contemporáneo, cuando hay muchos textos y muchos
autores que son capaces de hablar de la actualidad
desde nuestro presente”. Y como ella está contra
las vías fáciles, contra el versionar por
versionar, como su apuesta es por el arte más
rabiosamente actual, ése es el sendero por el que
ha puesto a caminar al Sitges Teatre Internacional
(STI), el festival que ella dirige –ésta es la
última edición que tiene comprometida– y que,
rotunda, ha subtitulado Creación Contemporánea. Y,
aunque el encuentro atraviesa una nueva –y
“necesaria”, dice Puyo– transición, en esas aguas
se zambullirá desde el 28 de mayo, cuando inaugure
su 35 edición con Después te lo cuento
–espectáculo de danza-teatro en el que han
colaborado la coreógrafa catalana Mar Gómez y el
director británico Lindsay Kemp–, y hasta el
próximo 6 de junio, cuando cierre sus puertas con
Como casas, una reflexión de Ernestro
Collado sobre el desarraigo moderno.
“Si
algo define esta nueva edición del Sitges Teatre
Internacional es su compromiso con la actualidad,
tanto con la más íntima, la que explica lo que nos
está ocurriendo a cada uno de nosotros en este
principio de siglo XXI, como la que marcan los
titulares de los periódicos”, explica. Y, por si
alguien lo duda, pone ejemplos contundentes: de
guerra, de violencia, ya sea en Bagdad, ya en los
Balcanes, hablan La dona com a camp de
batalla –de Matéi Visniec con dirección de Pep
Pla– o Morir a Bagdad, de Josep Rodri; y de
inmigración y pateras, Les portes del cel,
de Josep Pere Peyró, o Y los peces salieron a
combatir contra los hombres, con texto y
dirección de Angelica Liddell. En cambio, a las
expectativas íntimas no satisfechas, al suicidio
como única vía de salida para la angustia
cotidiana, cantan las Canciones dedicadas de
Franz X. Kroetz, una producción del STI que
dirige Carme Portaceli.
Testigos de
nuestro tiempo “Ante la incapacidad de
explicarnos qué es lo que está pasando, los
creadores sienten la necesidad de juzgar y
criticar la realidad de este siglo XXI”, explica
Puyo que ha abierto las puertas del Sitges Teatre
Internacional a una crítica poética, a muchas de
las injusticias cotidianas. Ese ha sido uno de los
ejes de la selección de espectáculos, también el
mestizaje que ahora vive la escena. Ese tipo de
boda es el que practican los Akhe Russian
Engineering Theatre –“unos artesanos del teatro
con un imaginario muy loco”– con White
cabin; o Transpermia, creación
“mecatrónica” de Marcel·lí Antúnez, un híbrido
entre conferencia y concierto con mucho de
aventura espacial: “el más tecnológico de nuestros
espectáculos”.
Tampoco faltará la apuesta
decidida por el texto: ya sea el de Mujeres
soñaron caballos del argentino Daniel
Veronese; Intolerancia, apuesta compartida
del Teatro del Astillero (Guillermo Heras, José
Ramón Fernández, Raúl Hernández, Luis Miguel
González Cruz, Inmaculada Alvear y Juan Mayorga);
o Plou a Barcelona, producción de la Sala
Beckett con dirección de Toni Casares.
La
directora es consciente de que hay que cambiar
muchas cosas. Y también que, para conseguirlo,
precisa del apoyo decidido de las administraciones
implicadas: la Generalitat, el Ayuntamiento de
Sitges y el Inaem. Precisamente, la falta de
espacios a la que este año le ha castigado el
consistorio, ha sido el motivo por el que han
tenido que renunciar a la visita de más de una
compañía internacional que ya tenían
apalabrada.
Futuro
incierto Al finalizar la presente edición
del festival se deberá definir el modelo de
certamen que se pretende. ¿Cuál será éste? Es
difícil de aventurar porque depende, de una parte,
de la voluntad del Ayuntamiento de Sitges, por
otra, de la política teatral de la Generalitat que
ha avanzado la posibilidad de establecer una red
descentralizada de escenarios, algunos dedicados a
la creación contemporánea.
CUADRADO,
Nuria |