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jueves 26 de agosto de 2004
 


El teatro de Cortázar salta a escena


El segundo volumen de las obras completas del célebre escritor argentino reúne por primera vez todos sus textos dramáticos


Sobre su tumba en París todavía se ven rosas, billetes de avión, fragmentos de diarios, fotografías, pedazos de textos y dibujos de rayuelas. Viéndola no cabe ninguna duda. Si hay un escritor con seguidores incondicionales ese es Julio Cortázar. Ahora, sus lectores podrán disfrutar de su talento dramático. El segundo volumen de sus obras completas reúne todos sus textos teatrales –que en España apenas han disfrutado de sus correspondientes versiones escénicas–, además de las llamadas «primeras novelas de Buenos Aires». El crítico Saúl Yurkievich, al que el narrador dejó encomendado el destino de sus libros, ha destacado que la literatura del novelista argentino «adquiere hoy mayor vigencia» para el hombre actual.


Las piezas dramática del novelista argentino apenas han sido representadas en España y muchas siguen siendo inéditas para los escenarios

Redacción
Madrid- Las piezas teatrales que escribió Julio Cortázar siguen prácticamente inéditas en los escenarios españoles, pero a las librerías llega en septiembre el segundo volumen de sus «Obras Completas», que reúne por primera vez toda su dramaturgia, «escasa, aunque de enorme interés», señaló el crítico argentino Saúl Yurkievich, informa Efe. Autor de esta edición, en nueve volúmenes, que publica Círculo de Lectores/Galaxia Gutemberg, Yurkievich incluye también «las primeras novelas de Buenos Aires», tres obras nacidas antes de que el escritor argentino se fuera a vivir a la capital francesa. Sus títulos son «El examen», de 1950; «Divertimento», de un año antes; y «Los premios», de una década después. Todas conectadas con el periodo del teatro, y que prefiguran su gran novela «Rayuela», que sí ha sido, en cambio, adaptada al teatro, junto con fragmentos de «Historias de cronopios y famas». La dramaturgia de Cortázar comprende cinco piezas, tres de ellas propiamente teatrales: «Dos juegos de palabras I», «Tiempo de barrilete» y «Pieza en tres escenas II», así como «Nada a Pehuajó», ágil y perturbadora experiencia teatral del absurdo que se estrenó con éxito en París el pasado año. Por su carácter «teatralizable» se incluyen también: «Los reyes», su primer intento teatral, que Cortázar escribió febrilmente en pocas horas de una jornada de 1947, y «Adiós Robinson», un diálogo radiofónico. «Los reyes» gira sobre dos espacios: el laberinto donde está encerrado el Minotauro y el palacio de Cnossos, donde viven el rey Minos y su hija Ariana, «libertad/cárcel, rey/prisionero, vida/muerte se invierten de la misma manera que Cortázar intercambia la naturaleza inmutable del mito clásico», comenta de esta pieza el profesor de la Universidad de Cambridge Steven Bodly, autor del prólogo. Cortázar escribe a su amigo Sergio Sergi una carta sobre sus alusiones a la condición humana contemporánea en esta obra donde se pregunta por qué Teseo mataba a los monstruos; «porque monstruo es aquel que escapa a la codificación, es lo libre, el individuo puro, sin especie», le dice, y «por eso el Minotauro representa al poeta». En cuanto a las novelas, las actitudes de los personajes de los tres títulos («Divertimento», «El examen» y «Los premios») están envueltas en el hábitat bonaerense de mediados de siglo, con sus sabores, sus mitos o su singular idioma, señala Yurkiévich. «El examen», la más importante, alude al periodo peronista y anuncia «Rayuela», con su misma técnica, composición de mosaico o visión caleidoscópica. Colérica novela de rechazo del autoritarismo po- pulista, en ella Cortázar auguró lo que iba a ser el entierro de Eva Perón, «con todo su culto necrófilo y expresionista», destaca el crítico. «El pavor que provocó en Cortázar, en medio de la dinámica creada, ver a las masas sudorosas avanzar por el centro de Buenos Aires lo representó en esta novela de forma vívida y dinámica», dijo Yurkievich. Para este crítico, Cortázar «fue el verdadero hombre de letras, formado prematuramente, que aspiraba a cambiarnos la vida. De ahí la importancia de su literatura». «Cargada de problemática actual, la obra de Cortázar con los conflictos que él mismo padeció, su opción de vida, adquiere hoy –según Yurkievich– la mayor vigencia en el mundo tecnológico y avasallador para evitar ser arrastrados por la sociedad masiva». «Él quiso prestigiar lo nimio y lo magno en lo humano, formar nuestra sensibilidad y prestar atención al acto más banal para que el simple hecho de girar el picaporte de una puerta no fuera automatizado y cobrara valor», subrayó. Por todo ello, nadie puede ignorar «su percepción de la realidad, ininteligible, condicionados como estamos por prejuicios». Para él, Cortázar «quería sacarnos de nuestras casillas para hacernos recuperar el espíritu y poner en movimiento todas las facultades humanas», agregó Yurkievich, que agra- dece la deuda que «la calidad, el rigor y la fidelidad» de esta edición mantiene con Aurora Bernárdez, primera esposa del escritor, y con el editor Nicanor Veléz.

 
 



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