|
- "Su voz es la nuestra. Estoy indignada. Y al mismo tiempo me siento afortunada. Y me explico. El jueves, viernes, sábado y domingo, actuaron en Vigo, en la Sala Ensalle, por primera vez, Remiendo Teatro, una de las mejores compañías de teatro andaluzas, que además están creando su propia escuela en Granada. Su obra "Un horizonte amarillo en los ojos" es un excelente monólogo de un mendigo que lleva a cuestas el peso de su historia pasada y de su presente brutal, hacia otro mendigo que lo acompaña en una noche cualquiera. El actor protagonista, Carlos Gil, llena el escenario con su actuación magistral, interpretando el guión lleno de fuerza y originalidad, escrito por Gracia Morales, y que nos invita a una profunda reflexión crítica. Sin embargo, la afluencia de público fue escasa. El viernes éramos ocho personas y aún así la compañía actuó para nosotros. Todo un gesto hacia el público. Me siento afortunada.
Sin embargo, ningún medio de comunicación ha hecho un comentario, ni entrevista, ni tan siquiera los han anunciado, o han explicado su obra para el público de Vigo.
Está claro que la cutura crítica no puede competir con la globalización de otras actuaciones "mercandarizadas", que diría un viejo amigo pintor que se niega a prostituir su obra. Y que lejos de impulsar y fomentar el verdadero arte, el que nos hace pensar, denominado alternativo (por carecer de medios económicos que paguen una publicidad exagerada o no se vendan a grandes firmas o empresas) están apagándolo, dando luz verde a macroespectáculos manipulados y creados sólo para hacer dinero. El verdadero arte, hecho para el pueblo y por el pueblo, no podemos permitir que se apague, porque su voz es la nuestra." Carta al Director publicada en el Diario de Galicia el 15 de diciembre de 2004.
|